HIGÜEY, La Altagracia.- La familia de Juan Carlos Ávila Espaillat, un dominicano de 28 años oriundo de Anamuyita, en Higüey, vive ahora con incertidumbre después de identificarlo en videos difundidos en redes sociales en los que aparece con uniforme militar y un fusil, mientras relata experiencias que atribuye a su participación en la guerra entre Rusia y Ucrania.
Para sus familiares, la situación representa un giro inesperado respecto al viaje que el joven les comunicó poco antes de salir del país. Massiel Ávila Cedeño, su tía, relató que Juan Carlos les había dicho que viajaría acompañado de una amiga y que conseguiría empleo en Rusia como soldador.
La familia no esperaba, según su relato, que aquel viaje terminara relacionado con actividades militares. Fue al observar fotografías y videos publicados en internet cuando comenzaron a asociar su presencia en Rusia con el conflicto armado.
En las grabaciones difundidas por el propio joven, Juan Carlos aparece vestido con indumentaria militar y acompañado de otros hombres uniformados. En una de ellas se escuchan disparos y explosiones mientras comenta la situación que estaría viviendo en el lugar.
Otros audiovisuales muestran al dominicano portando un fusil y hablando sobre operaciones en las que, según afirma, habría participado. En uno de esos registros asegura que formó parte de un rescate en el que varios combatientes resultaron muertos, mientras que en otro comenta que llevaba tiempo sin dormir.
Las imágenes no permiten establecer por sí solas cuándo ni dónde fueron grabadas, ni confirmar de manera independiente las circunstancias que describe Ávila Espaillat. Tampoco se conoce públicamente bajo qué condiciones habría ingresado a las fuerzas militares rusas o si su participación responde a un contrato formal con ese país.
Para Massiel, quien asegura considerar al joven como un hijo, la incertidumbre se convirtió en angustia al comprender que podía encontrarse en una zona de combate. La mujer pidió que pueda abandonar el escenario de guerra y regresar con vida a República Dominicana.
“Pido, en el nombre de Jesús, que vuelva aquí pronto, y esperamos verlo bien”, expresó la familiar.
El padre de Juan Carlos también manifestó su preocupación por la situación. Al ser consultado sobre el caso, respondió que la experiencia lo estaba afectando profundamente y prefirió no enviarle ningún mensaje a su hijo en ese momento.
El caso permanece, por ahora, basado en los testimonios de sus familiares y en los videos difundidos por el propio joven. No se ha informado públicamente la ubicación exacta donde se encontraría ni se han establecido oficialmente las circunstancias bajo las cuales habría llegado a participar en el conflicto.
Hasta el momento, las autoridades dominicanas no han ofrecido información pública sobre Ávila Espaillat ni han confirmado oficialmente su situación dentro de las fuerzas rusas.
Mientras la familia espera obtener información que permita conocer con mayor precisión dónde se encuentra y en qué condiciones, sus parientes mantienen como principal preocupación que pueda regresar sano y salvo al país.








