WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado que espera alcanzar un acuerdo con Cuba y sostuvo que una intervención militar estadounidense en la isla no sería necesaria, en momentos en que reportes sobre preparativos del Ejército han vuelto a colocar esa posibilidad en el centro de la agenda.
“Cuba y nosotros haremos un acuerdo. No creo que necesitemos al Ejército”, respondió Trump a periodistas en la Casa Blanca al ser consultado sobre la situación con La Habana. El mandatario también dijo que quiere “ayudar a Cuba” y abrir el país, al referirse a los cubano-estadounidenses que, según afirmó, desean regresar.
La declaración se produjo un día después de que CBS News informara sobre un mensaje interno del Ejército estadounidense relacionado con la disponibilidad de unidades que podrían quedar bajo el mando del Comando Sur durante los próximos meses. El documento contempla personal médico, unidades de apoyo, logística e ingeniería, entre otros recursos.
El reporte periodístico señala que las unidades podrían ser requeridas en un plazo de entre 90 y 120 días, pero el documento no contiene una orden de despliegue ni especifica que los recursos vayan a utilizarse en Cuba. Funcionarios estadounidenses citados bajo condición de anonimato indicaron a CBS que la solicitud forma parte de una planificación militar relacionada con la isla.
La situación adquiere mayor relevancia porque la Administración Trump ha incrementado durante los últimos meses la presión económica y política sobre el Gobierno cubano. En julio, CBS ya había reportado que funcionarios del Pentágono analizaban distintas opciones militares para Cuba, aunque entonces tampoco existía una decisión presidencial de ejecutar una operación.
El Gobierno cubano, por su parte, ha rechazado públicamente la posibilidad de una acción militar estadounidense. El canciller Bruno Rodríguez sostuvo esta semana que Washington no tendría justificación para atacar la isla y señaló que entre ambos gobiernos se han producido conversaciones diplomáticas, aunque evitó revelar detalles sobre esas gestiones.
Trump había endurecido previamente su discurso contra La Habana. Durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el 22 de septiembre, describió a Cuba como un Estado fallido y afirmó que su Administración mantenía una fuerte presión sobre el Gobierno cubano.
La combinación de presión económica, declaraciones políticas y reportes sobre planificación militar mantiene abierta la incertidumbre sobre el rumbo de la relación bilateral. Sin embargo, las declaraciones de Trump de este sábado apuntan públicamente hacia una salida negociada y no hacia una intervención armada inmediata.
Por ahora, no existe una decisión pública que confirme una operación militar contra Cuba. El propio reporte sobre los movimientos del Ejército establece que las unidades consideradas no han recibido órdenes de despliegue, mientras Washington mantiene abierta la posibilidad de continuar las gestiones diplomáticas.
Crédito: EFE








