La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó la formación del fenómeno climático El Niño en el océano Pacífico tropical y advirtió que podría convertirse en uno de los episodios más intensos y duraderos de los últimos años.
De acuerdo con las proyecciones del organismo, el fenómeno continuará fortaleciéndose durante los próximos meses y alcanzaría niveles considerados fuertes hacia el otoño, con una alta probabilidad de mantener temperaturas oceánicas significativamente superiores a los valores normales.
La NOAA explicó que la declaración oficial de El Niño ocurre cuando las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial registran temperaturas al menos 0.5 grados centígrados por encima del promedio durante varios meses consecutivos. Actualmente, los indicadores muestran condiciones favorables para una evolución sostenida del fenómeno.
El Niño se caracteriza por un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico tropical y por modificaciones en los patrones atmosféricos, factores que suelen provocar cambios importantes en el clima de distintas regiones del mundo.
En Estados Unidos, los especialistas anticipan un invierno más cálido de lo habitual y condiciones más secas en algunas zonas, aunque también se espera un incremento de lluvias y tormentas en regiones del sur del país.
La agencia meteorológica señaló además que la presencia de El Niño suele reducir la actividad ciclónica en el océano Atlántico debido al aumento de la cizalladura del viento, mientras favorece una temporada más activa de tormentas tropicales y ciclones en el Pacífico.
En ese sentido, las previsiones de la NOAA apuntan a una temporada atlántica por debajo del promedio histórico, con alrededor de 14 tormentas con nombre y seis huracanes, mientras que en el Pacífico podrían formarse entre 15 y 22 sistemas tropicales con nombre.
Los expertos también alertaron sobre otros posibles efectos asociados al fenómeno, incluyendo un mayor riesgo de inundaciones costeras por oleaje, alteraciones en los ecosistemas marinos, cambios en los patrones migratorios de peces y una mayor proliferación de algas nocivas en determinadas áreas.
La confirmación de El Niño coincide con una intensa ola de calor que afecta a gran parte de Estados Unidos, donde las temperaturas han superado los niveles habituales para esta época del año. Las autoridades meteorológicas prevén que varias regiones registren máximas por encima de los 37 grados Celsius durante los próximos días.
Asimismo, la NOAA recordó que anteriormente había advertido sobre la persistencia de condiciones de sequía en amplias zonas del territorio estadounidense y temperaturas superiores al promedio durante gran parte de la primavera y el inicio del verano.








