Al menos 21 palestinos, incluidos dos bebés, murieron tras una serie de ataques israelíes en la Franja de Gaza, en un nuevo episodio de violencia que debilita el ya frágil acuerdo de alto el fuego. Las autoridades israelíes señalaron que la ofensiva respondió a un ataque de milicianos que dejó gravemente herido a un soldado.
Entre las víctimas se contabilizan cinco niños, siete mujeres y un paramédico, según reportes hospitalarios. Uno de los bombardeos impactó una vivienda en el barrio de Tuffah, donde fallecieron varios miembros de una misma familia, mientras que otros ataques se registraron en Jan Yunis contra tiendas de campaña que albergaban desplazados. Además, decenas de personas resultaron heridas.
Desde la entrada en vigor de la tregua en octubre, los enfrentamientos esporádicos han continuado, elevando el número de fallecidos y generando críticas de países mediadores que denuncian violaciones al acuerdo. Aunque se han logrado avances como la liberación de rehenes, el incremento de ayuda humanitaria y la reapertura parcial del cruce de Rafah, puntos clave como la reconstrucción del territorio y el despliegue de fuerzas internacionales siguen sin concretarse.








