La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró este jueves que si en algún momento le tocara viajar a Washington lo haría “de pie y caminando, no arrastrada”, expresando con firmeza su postura ante un posible encuentro con las autoridades estadounidenses. La funcionaria realizó estas afirmaciones en su rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional, en un contexto de relaciones diplomáticas complejas tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses a principios de enero, hecho que Caracas ha criticado duramente como una agresión a la soberanía del país.
Rodríguez responsabilizó a Estados Unidos por lo que considera restricciones a la capacidad de Venezuela de comercializar sus productos petroleros luego de lo que llamó un “bloqueo naval” previo a la captura de Maduro. A pesar de esa narrativa de confrontación, también ha mostrado su disposición a dialogar y trabajar en una agenda de cooperación con Washington, lo que incluye conversaciones telefónicas con el presidente estadounidense Donald Trump sobre temas bilaterales pendientes y la posible normalización de relaciones diplomáticas, rotas desde 2019.
El pronunciamiento de Rodríguez ocurre en medio de un intento de reconfigurar la política exterior de Venezuela, con la administración actual promoviendo la defensa de la paz desde la diplomacia y buscando alternativas para enfrentar las sanciones económicas. Aunque mantiene un discurso de firmeza nacional frente a lo que percibe como intervenciones externas, también enfatiza la necesidad de explorar vías de cooperación con otras naciones y de proteger la dignidad e intereses del país en el ámbito internacional.








