El Departamento de Estado de Estados Unidos denunció que uno de sus empleados fue impedido de salir de China mientras realizaba un viaje personal. Se trata de un funcionario de la Oficina de Patentes y Marcas, cuya identidad no ha sido revelada oficialmente. Según fuentes citadas por medios internacionales, el retenido sería un ciudadano chino-estadounidense que visitaba a su familia y fue detenido por presuntamente no declarar su empleo en el gobierno al solicitar la visa.
Las autoridades estadounidenses declararon que están dando seguimiento cercano al caso y han iniciado conversaciones con el gobierno chino para resolver la situación lo antes posible. Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China respondió que las decisiones migratorias se toman en conformidad con las leyes nacionales y evitó ofrecer más detalles sobre el incidente.
Este nuevo episodio ocurre en un contexto tenso entre Washington y Pekín, marcado por acusaciones mutuas de espionaje y restricciones diplomáticas. Grupos defensores de derechos humanos han denunciado previamente que ciudadanos estadounidenses con doble nacionalidad son sometidos con frecuencia a restricciones de salida en China.








