Médicos especializados en medicina deportiva advirtieron que el sobreentrenamiento puede comprometer seriamente la salud física y mental, sobre todo en adolescentes y jóvenes que practican deporte de manera competitiva. Señalan que este fenómeno ocurre cuando el cuerpo no recibe suficiente tiempo de recuperación, lo que genera fatiga crónica, lesiones recurrentes, bajo rendimiento y hasta alteraciones hormonales o del sistema inmunológico.
Entre los síntomas más comunes destacan el cansancio persistente, dolores musculares y articulares, falta de motivación y mayor vulnerabilidad a infecciones. En los casos más graves puede aparecer el llamado “burnout físico”, un agotamiento extremo caracterizado por pérdida de interés en el entrenamiento, problemas de concentración, fatiga constante e incluso síntomas depresivos.
Los especialistas recomiendan una planificación equilibrada que combine entrenamiento con periodos adecuados de descanso, además de cuidar la alimentación, hidratación, sueño y variedad en los ejercicios. Insisten en que la práctica deportiva debe enfocarse en el bienestar integral, más allá del rendimiento, y que entrenadores, padres y profesionales trabajen juntos para prevenir consecuencias negativas en los jóvenes atletas.








