
La Habana.- Una fuerte explosión originada por el estallido de un depósito de gas ha destruido este viernes el hotel Saratoga, uno de los más emblemáticos y lujosos de La Habana (Cuba). Nueve personas han muerto, 13 permanecen desaparecidas y al menos 40 han resultado heridas en las inmediaciones del hotel, de las cuales siete están en estado grave. Entre los lesionados hay al menos tres niños heridos, uno de ellos con fractura craneal y su vida corre peligro, según la televisión cubana. El establecimiento afectado llevaba cerrado más de dos años debido a la pandemia de covid-19 y preparaba su reapertura para el 10 de mayo.
Situado al frente del Capitolio de la capital cubana, el hotel se encuentra en una zona turística y con gran movimiento de personas, rodeado de comercios y con una escuela cercana, que fue evacuada en cuanto se produjo la explosión. El estallido, que se produjo sobre las 10.50 de la mañana, hora local, ha echado abajo la fachada y ha provocado el derrumbe de varias plantas del edificio de seis alturas, la destrucción de varios coches y autobuses y un incendio. Según fuentes oficiales, el accidente se produjo mientras un camión cisterna suministraba gas licuado a los depósitos del hotel. Ahora, han dicho las autoridades, se iniciará una investigación para aclarar las causas de lo sucedido.
El derrumbe ha causado una lluvia de cascotes sobre la calle, donde se ha acumulado una montaña de escombros superior a la altura de una persona en algunos lugares. Un número indeterminado de personas quedó atrapada en ellos, y los bomberos y fuerzas de rescate trabajaban allí por la tarde tratando de localizar sobrevivientes y cuerpos de los fallecidos. Las autoridades han advertido del posible riesgo.
Al principio, el Gobierno valoró la posibilidad de que se tratase de un atentado, pero el propio presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, que se presentó en el lugar del suceso poco después de la explosión, lo desestimó. “No ha sido ni una bomba ni un atentado, ha sido un lamentable accidente”, confirmó el mandatario, quien posteriormente se trasladó a los hospitales Hermanos Almeijeras y Calixto García, encargados de la atención de las víctimas, para conocer el estado de salud de los heridos. “Guapeen ahí, hay que salvar a nuestra gente”, le dijo al director del Calixto García tras su visita, según informó la Presidencia en su cuenta de Twitter.
La zona fue acordonada de inmediato por la policía y los bomberos, que a esta hora siguen buscando personas bajo las ruinas del edificio. La explosión generó una columna de humo visible desde diversos puntos de la ciudad e hizo que muchos curiosos se concentraran en el lugar, situado en el corazón de La Habana Vieja y en una de las zonas más concurridas de la capital. Los medios locales dieron cuenta de considerables daños materiales en edificaciones cercanas, incluso en el teatro Martí, donde una compañía de danza preparaba una presentación, aunque por suerte allí no hubo víctimas. El intendente de La Habana Vieja, Alexis Acosta Silva, aseguró que todos los niños del colegio cercano al Saratoga fueron evacuados y ninguno ha resultado herido.








