
La última jornada de la liga regular es siempre un día extraño. La mezcla de plantillas que tienen ya la mente puesta en sus inminentes vacaciones, de equipos que se lo están jugando todo, y de otros que para llegar descansados a playoffs sacan a jugar hasta al utillero siempre regala situaciones de lo más curiosas, y brinda algunas de las estadísticas más bizarras de la temporada. Pero en esta ocasión se ha vivido una auténtica locura, hasta el punto de que vale la pena repasar las más relevantes.
El récord de los Warriors
Empezamos con un récord, que tuvo lugar en el duelo entre Warriors y Blazers. Golden State necesitaba una victoria para asegurar su sexta plaza y Portland no tenía ninguna intención de arruinarles la velada, algo que quedó totalmente claro con el 27-55 que reflejaba el marcador al final del primer cuarto. Dichos 55 puntos logrados por los de Kerr son la mayor anotación jamás registrada en un primer cuarto en la historia de la NBA, y allanaron el camino para que los californianos acabaran imponiéndose por 56 tantos de diferencia (101-157), la mayor paliza de la temporada.
Noche de suplentes en Miami
El duelo entre Miami y Orlando regaló también varias situaciones interesantes, la más importante relacionada con los hombres de banquillo de los Heat. Dado que Spoelstra optó por dar descanso a sus hombres importantes, cuatro de los titulares del equipo no llegaron a estar más de 10 minutos en cancha, lo que dio a los suplentes una enorme presencia que estos no desperdiciarían. En total, los suplentes de Miami anotaron 111 de los 123 puntos del equipo, convirtiéndose en el banquillo que más ha anotado en un solo partido superando el récord que los Nets habían establecido hace apenas un mes.
Este fue además el último choque de Udonis Haslem en la NBA, quien tuvo debido a ello un protagonismo mayor al habitual. El pívot alcanzó los 24 puntos, la tercera mejor marca de toda su carrera, y anotó 3 triples, la mitad que en el resto de sus 878 partidos juntos, regalándose una bonita despedida de la liga.
Otras actuaciones sorprendentes
Por último, son también dignas de mención las noches de Payton Pritchard y de Kenneth Lofton Jr. El de los Celtics registró el primer triple-doble de su carrera al terminar con 30 puntos, 14 rebotes y 11 asistencias, batiendo además sus anteriores récords personales las tres categorías (28 puntos, 8 rebotes y 8 asistencias). El segundo, por su parte, había pasado toda la temporada vinculado a los Grizzlies mediante un contrato dual, pero el día antes del último partido firmó un contrato de cuatro años con los de Tennessee. Como celebración, terminó el curso anotando 42 tantos. Su récord hasta anoche eran 11.







