
El otrora poderoso e influyente senador de Estados Unidos, Robert -Bob- Menéndez, hoy preso purgando una condena de 11 años por una cadena de delitos que incluyen corrupción, soborno y haber actuado como agente de un gobierno extranjero, fue protagonista de importantes presiones políticas y de operaciones de negocios para lucro personal y de amigos, así como de cuestionados eventos en República Dominicana que incluyeron el despojo y adjudicación de visas.
El libro ‘Gold Bar Bob, the downfall of the most corrupt U.S. Senator’ (Lingotes de oro de Bob, la caída del senador estadounidense más corrupto), escrito por Isabel Vincent y Thomas Jason Anderson, revela detalles de una serie de acciones de Menéndez en República Dominicana, como presiones para provocar la cancelación de la visa de Estados Unidos al entonces Consutor Jurídico del Poder Ejecutivo, Guido Gómez Mazara, así como en las negociaciones para vender al Gobierno dominicano equipos de Rayos X para las aduanas y sus influencias en el proyecto de construcción de la Autovía del Este.
Isabel Vincent, periodista que escribe para el New York Post, y Thomas Jason Anderson, del organismo de control del gobierno, establecen en su libro ‘Gold Bar Bob’ las frecuentes visitas de Menéndez a República Dominicana, de la mano de su gran amigo y benefactor de sus campañas electorales, el médico oftalmólogo de origen dominicano Salomón Melgen, que operaba en La Florida y quien también fuera llevado a juicio y condenado en 2018 a 17 años de prisión federal por fraude al programa de salud Medicare por $105 millones de dólares. En enero de 2021, el entonces presidente estadounidense Donald Trump le otorgó el perdón de la pena y salió en libertad. Su caso salió a relucir profusamente en los medios de comunicación de Estados Unidos y de República Dominicana por el juicio de corrupción del exsenador Menéndez.
‘Gold Bar Bob’ relata, asimismo, una serie de historias que ubican a Bob Menéndez -quien presidiera la imponente Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos- en escenarios de República Dominicana relacionado con presiones políticas, millonarios negocios, líos de faldas y sus consecuencias, fiestas, mujeres, celos, y demostraciones del gran poder norteamericano que su cargo representaba.
En el libro, de 248 páginas y once capítulos, en inglés, publicado en octubre de 2025, Isabel Vincent y Thomas Jason Anderson relatan con lujo de detalles -en 24 páginas del capítulo seis, titulado ‘El lado oscuro’- las duras posiciones del exsenador Menéndez en la política interna de Puerto Rico así como sus presiones en favor de negocios de amigos y patrocinados dentro de la administración de Estados Unidos.
En ese capítulo, Vincent y Thomas Jason Anderson dedican 15 páginas del libro a las andanzas del influyente exsenador en República Dominicana con episodios específicos, con nombres y apellidos, que involucran negocios como el contrato para operar Rayos X en las Aduanas dominicanas y la construcción de la denominada Autovía del Este, una autopista que une la capital con los centros turísticos de la región este de la nación.
Cita a Menéndez en un entramado de relaciones con mujeres, presiones para la emisión de visas a personas que no calificaban ante consulados norteamericanos en el exterior – casos en Brasil, así como a una actriz ucraniana residente en España, y de dos hermanas en República Dominicana-, pero también el caso para impedir la entrada de una mujer dominicana a territorio norteamericano. También relatan sus presiones en situaciones políticas y ocasiones en que el exsenador trasladó a escenarios de discusión de intereses personales a la influyente Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos.
‘El lado oscuro’
Los capítulos iniciales de ‘Gold Bar Bob’ se concentran principalmente en el ascenso político de Bob Menéndez y en la construcción de su influencia dentro del Partido Demócrata. El capítulo sexto, ‘The Dark Side’ (El lado oscuro), se centra en el costo de ese poder y en las relaciones personales y empresariales que detalla el libro terminaron comprometiendo su carrera política, donde se incorporan de diversos actores políticos dominicanos, entre ellos Guido Gómez Mazara, Miguel Cocco y funcionarios de los gobiernos de Hipólito Mejía y Leonel Fernández.
Los autores del libro muestran el momento de mayor influencia política de Menéndez, posteriormente introduce las relaciones personales que rodeaban al senador, desarrolla una serie de episodios concretos que ilustran esas relaciones y conecta esos acontecimientos con las investigaciones federales que años después darían origen a las acusaciones por corrupción y su condena, incluyendo haber trabajadado para gobiernos extranjeros, una grave acusación en el regimen de Estados Unidos.
El libro explica que Menéndez comenzó a utilizar su influencia no solo para promover intereses de política exterior, sino también para favorecer a personas con quienes mantenía relaciones personales muy estrechas en República Dominicana, que igualmente tocó temas de la política de Puerto Rico y hasta entornos de la monarquía española todo lo que, en un momento determinado, dispararon las alarmas del FBI y otras agencias de investigación de Estados Unidos y terminaron desencadenando las investigaciones federales que destronó la carrera política del senador, construida durante más de tres décadas.
Caso Guido Gómez Mazara
Una de las intervenciones más osadas de Menéndez -que pusieron cuña a las tradicionales buenas relaciones EE.UU.-RD- lo constituyó sus ‘diligencias’ y presiones para que su gobierno retirara la visa de Guido Gómez Mazara, entonces Consultor Jurídico del Poder Ejecutivo y dirigente del entonces gobernante Partido Revolucionario Dominicano-, lo cual consiguió, para complacer a un amigo que tenía una disputa con el entonces funcionario por un tema de faldas.
Gómez Mazara habría logrrado que se le levantara una prohibición de salir del país que pesaba contra la dama relacionada sentimentalmente con el amigo de Menéndez y ésta pudo viajar a territorio norteamericano, lo que provocó la ira del amigo del ex senador al extremo de que envió una carta a la Embajada de Estados Unidos en el país denunciando una alegada “intervención indebida” de un funcionario gubernamental dominicano en asuntos de la incumbencia estadounidense, cita el libro. E indica que el amigo de Menéndez llegó a amenazar a Gómez Mazara con provocar la cancelación de su visa a EE.UU. dado su amistad con Menéndez, lo que logró tiempo después.
El libro cita que en una entrevista que Gómez Mazara concediera a la cadena norteamericana Univisión, en 2013, relatara que Menéndez “utilizó su condición de político influyente para atacarme, mencionar mi nombre y afectar mi carrera política, todo con el propósito de provocar un conflicto que terminara privándome del derecho a entrar a los Estados Unidos”.
Pero Bob Menéndez fue más lejos en su hostigamiento a Gómez Mazara según consigna el libro: “El 10 de octubre de 2002, durante una audiencia del Subcomité para el Hemisferio Occidental dedicada al narcotráfico en la República Dominicana y Guatemala, Menéndez interrogó al jefe de operaciones de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Roger Guevara, y al subsecretario de Estado Otto Reich, ambos invitados a la sesión. Menéndez quería obtener información sobre la muerte, ocurrida en mayo de 2002, de Martín Abreu Pimentel, presunto narcotraficante que también había sido asesor del presidente dominicano y mantenía vínculos con Gómez Mazara…”
E indica el libro que Menéndez preguntó en la audiencia: -“Me gustaría saber qué información tienen sobre Gómez Masara (sic)’, preguntó Menéndez… También quisiera saber si la administración tiene conocimiento de alguna relación entre el señor Pimentel y el señor Gómez Masara (sic), o entre él y cualquiera de los otros funcionarios asesinados”.
El libro narra que “Reich y Guevara parecieron sorprendidos por el tono agresivo de las preguntas. Ambos señalaron que el presidente dominicano Hipólito Mejía estaba cooperando con Estados Unidos mediante la extradición de ciudadanos dominicanos sospechosos de narcotráfico… como ninguno de los dos pudo responder a las preguntas de Menéndez sobre Gómez Mazara, incluso después de haber hecho averiguaciones durante un receso de la audiencia del subcomité, el senador redobló la presión. -¿Alguien sabe quién es el señor Gómez Masara (sic)?-, preguntó… cuando Guevara prometió investigar el asunto con mayor profundidad, Menéndez respondió que estaba ‘decepcionado con lo que había escuchado’… -espero que en el futuro, aunque sea en una sesión a puerta cerrada, pueda escuchar lo que el señor Guevara tenga que decir sobre determinados asuntos”.







