
Las autoridades de Sudáfrica intentan esclarecer las circunstancias que rodearon dos fatídicos tiroteos en dos localidades, registrados este fin de semana.
El hecho que dejó más víctimas mortales ocurrió en el municipio de Soweto, en la periferia de Johannesburgo, en la madrugada de este 10 de julio, cuando «un grupo de hombres armados con rifles y pistolas de 9 mm entraron a la taberna y comenzaron a disparar al azar a los clientes que estaban sentados”, aseguró la Policía en un comunicado.
“Se ve que se usó un arma de fuego de alto calibre y estaba disparando al azar. Se puede ver que cada una de esas personas luchaba por salir de la taberna. La cantidad de cartuchos muestra que era un grupo de personas (disparando)”, explicó Mawela.
Aún se desconocen los posibles motivos de la masacre. De acuerdo con las autoridades, los agresores entraron al bar y dispararon de forma indiscriminada. Sin embargo, esa versión contradice los primeros informes de que los atacantes habrían apuntado contra sus víctimas de manera específica.
Dimakatso Sello, vocero de la provincia de Gauteng, anunció que se formó un equipo especial, dirigido por un investigador senior, para indagar los hechos.
“No había antecedentes de problemas con la taberna en lo que respecta a la Policía”, indicó Sello.
Todas las personas presentes en el momento del ataque eran mayores de 18 años y el bar se encontraba operando dentro del horario legal de funcionamiento, subrayó el primer ministro de Gauteng, David Makhura, citado por el ‘Sunday Times’ de Sudáfrica.
Poco antes de lo ocurrido en el municipio de Soweto, otro incidente violento con armas de fuego se registró en un bar de la ciudad de Pietermaritzburg, en el este de la nación.
Según fuentes policiales citadas por el medio local ‘Times’, dos hombres bajaron de un auto, entraron en una taberna y abrieron fuego contra los clientes.
Dos personas murieron en el lugar y otras dos fallecieron después cuando fueron trasladadas a centros médicos.
La Policía investiga estos hechos como incidentes de criminalidad, en un país donde la inseguridad y las altas de homicidios son un grave problema.
Los hechos de este fin de semana ocurrieron cuando Sudáfrica aún no sale de la conmoción por el hallazgo de 21 menores de edad en una discoteca de East London, en el sureste del país, hace dos semanas. Un incidente aún bajo investigación, luego de que la Policía señalara que no ha encontrado indicios aparentes de violencia física y descartara una estampida.








