Opinión

Despenalizar del aborto

Susi Pola

En conmemoración de la abolición de la esclavitud en Brasil, hoy 28 de septiembre, es el Día Internacional por la Despenalización del Aborto, que coincide, por cierto, con la entrada en vigor de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, «Convención de Belém do Pará», en 1994, antecedente de la Ley 24-97 que reformó el Código Penal dominicano en 1997, para reconocer la Violencia Contra las Mujeres.

En la R. Dominicana, el dilema del aborto mantiene a las mujeres en una constante violación por parte del Estado, a sus derechos sexuales y derechos reproductivos porque, a pesar de ser eso: un dilema en términos filosóficos, éticos y morales que afecta la salud y también, la justicia, de la mitad del país en su integridad física y emocional.

Es decir, la persona más afectada por la decisión, es la mujer embarazada que, en el caso solicitado en R. Dominicana, vea comprometida su salud y propia vida, incluso cuando es obligada a mantener un embrión o un feto con incapacidad para nacer vivo y viable y cuando ese embarazo es producto de una violación o de un incesto.

Por lo tanto, ella es la llamada a responder, solo ella. No que el Estado o el pueblo decida si es pecado o no, solo ella. Su libertad de conciencia no es religiosa, solo de ella. No hay que aplicar las reglas de la costumbre, generalmente religiosa, solo las de ella. Por eso, no se ofende a las religiones, porque abortar no es obligatorio y lo decide solo ella y su conciencia.

El aborto es una decisión personal
La Ética habla de un problema con dos opciones de decisión, ninguna de las dos ni enteramente buena ni enteramente mala por lo que, se tome una u otra, el resultado va a tener repercusiones tanto positivas como negativas. Razón por la cual, la elección posible es solo del ámbito personal y de la conciencia de la persona que decide. Nunca de agentes exteriores y menos, del Estado.
Aquí, los grupos más conservadores, con fundamentos misóginos, autoritarios, tradicionalmente dominantes, quieren hacer presión sobre una sociedad política no solo decadente, también corrupta y como consecuencia, pusilánime frente a los embates.
Hoy es un día para pensar muchas cosas: la laicidad y la democracia, la diferencia entre la ética y la moral enarbolada, la salud integral de las mujeres, la falta de ética y la inmoralidad de obligar a las mujeres, etc.

Hoy es día para pensar en actuar.

 

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