NUEVA YORK, Estados Unidos.- Las aerolíneas de República Dominicana y Argentina contarán con un marco más flexible para desarrollar operaciones entre ambos territorios, tras la firma de un acuerdo bilateral que permite ampliar las conexiones aéreas y abre nuevas posibilidades para el intercambio turístico y comercial.
El instrumento fue suscrito por el canciller dominicano, Víctor “Ito” Bisonó, y su homólogo argentino, Pablo Quirno, durante la Semana de Alto Nivel del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Uno de los cambios centrales es que cada país podrá designar una o varias compañías para operar los servicios contemplados en el convenio. Las empresas tendrán margen para establecer la frecuencia y capacidad de sus vuelos de acuerdo con las condiciones comerciales del mercado, lo que permite adaptar las operaciones a la demanda.
La regulación también contempla distintas modalidades de transporte aéreo. Además de los vuelos regulares, incluye servicios chárter, acuerdos de código compartido y otros mecanismos de cooperación entre compañías, junto con disposiciones sobre seguridad operacional, protección de los pasajeros, asistencia en tierra y competencia leal.
En materia de rutas, el acuerdo establece la posibilidad de conectar cualquier punto de República Dominicana con cualquier destino de Argentina. El esquema permite incorporar escalas intermedias y destinos posteriores, siempre dentro de las condiciones previstas en el instrumento.
La flexibilidad pactada no supone por sí misma la apertura inmediata de nuevas rutas, ya que su desarrollo dependerá de las decisiones de las aerolíneas y de las condiciones del mercado. Sin embargo, establece las bases para que las compañías puedan evaluar nuevas operaciones y ampliar su oferta de servicios.
El convenio se enmarca en la agenda de diplomacia económica impulsada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, que busca aprovechar las relaciones internacionales para ampliar mercados, promover las exportaciones y atraer inversiones.
La conectividad aérea constituye uno de los componentes de esa estrategia, debido a su relación con el movimiento de visitantes, los intercambios comerciales y las oportunidades para los sectores productivos. En ese contexto, el acuerdo entre ambos países incorpora nuevas herramientas para fortalecer sus vínculos económicos y facilitar futuras iniciativas de cooperación.








