
SANTO DOMINGO.- Los conductores podrían enfrentar próximamente restricciones para pagar con tarjetas en las estaciones de combustible, luego de que la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolina (Anadegas) advirtiera que sus miembros están considerando dejar de aceptar este medio de pago debido al costo de las comisiones bancarias.
Juan Elías Pérez, presidente de Anadegas, sostuvo que las tarifas aplicadas a las transacciones con tarjetas reducen de manera significativa el margen de las estaciones y aseguró que el sector ya no está dispuesto a prolongar las conversaciones sin resultados concretos.
El dirigente empresarial afirmó que las estaciones llegan a asumir un costo cercano a RD$8 por cada galón vendido mediante tarjeta, lo que, según explicó, impacta directamente la utilidad bruta del negocio y hace cada vez más difícil mantener este mecanismo de pago.
El conflicto se mantiene pese a la intervención del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) y de su titular, Eduardo Sanz Lovatón. Pérez reconoció las gestiones realizadas por el funcionario para acercar al sector con la banca y el Banco Central, pero cuestionó que las conversaciones hayan sido aplazadas en varias ocasiones sin alcanzar una salida definitiva.
“En cualquier momento estaremos dejando de recibir la tarjeta de crédito en las estaciones de combustible”, advirtió el presidente de Anadegas, al señalar que el sector considera agotado el margen para continuar esperando una solución.
Uno de los principales reclamos de los detallistas es que las entidades bancarias todavía no se han sentado directamente con sus representantes para negociar las comisiones. Pérez explicó que hasta ahora el ministro ha funcionado como intermediario entre ambas partes, pero que el sector no ha participado en una negociación directa con la banca.
La asociación cuestiona además el nivel de las tarifas que se aplican en República Dominicana frente a las utilizadas en otros mercados latinoamericanos. Pérez puso como ejemplo a Colombia, donde afirmó que la comisión ronda el 0.66 %, y mencionó a Ecuador como otro mercado en el que, según su referencia, no se aplica una tasa comparable.
En el mercado dominicano, el dirigente empresarial aseguró que las estaciones pueden enfrentar comisiones de entre aproximadamente 1.95 % y 3 % por transacción, dependiendo de la operación, lo que considera desproporcionado para un negocio cuyos márgenes son reducidos.
El reclamo coloca en el centro de la discusión el costo financiero de las operaciones con tarjetas y su impacto sobre comercios que manejan grandes volúmenes de ventas pero márgenes relativamente estrechos. Para Anadegas, mantener las tarjetas bajo las condiciones actuales amenaza la rentabilidad de las estaciones.
Pérez insistió en que, si finalmente se produce la suspensión, la responsabilidad no recaería sobre los propietarios de las estaciones, sino sobre las condiciones establecidas por el sistema bancario. El sector espera que antes de adoptar esa medida se produzca una negociación que permita reducir el costo de las transacciones.
Por ahora, Anadegas mantiene su advertencia de que la decisión podría ejecutarse en cualquier momento, mientras continúa a la espera de una respuesta que permita evitar que los consumidores tengan que modificar la forma habitual de pagar sus combustibles.








