NUEVA YORK.- La situación de Haití, la renovación de las fuerzas internacionales en ese país, la atracción de inversiones y la expansión comercial forman parte de las prioridades que República Dominicana lleva al 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, según explicó el ministro de Relaciones Exteriores, Víctor “Ito” Bisonó.
El canciller señaló que la permanencia de una fuerza internacional con capacidad para contribuir a la estabilización de Haití constituye uno de los asuntos de mayor interés para República Dominicana, debido al impacto que tiene la crisis del país vecino sobre la estabilidad de la isla. En ese contexto, confirmó que sostendrá una reunión con el canciller de Rusia, nación que ocupa un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, para tratar la renovación de ese mecanismo y otros temas bilaterales.
Bisonó también recordó el encuentro que sostuvo recientemente con la ministra de Relaciones Exteriores de Haití, con quien abordó la necesidad de mantener posiciones coordinadas ante el proceso de renovación de las fuerzas internacionales destinadas a ese territorio.
El funcionario vinculó la evolución de la crisis haitiana con las condiciones sociales y económicas del país vecino. “Si los haitianos tienen paz allá, se quedan allá. Y si tienen paz, seguro van a tener trabajo”, afirmó al referirse a la importancia que tendría una mayor estabilidad en Haití para República Dominicana.
La agenda dominicana en Nueva York incluye además el fortalecimiento de los vínculos con Estados Unidos, uno de los principales socios económicos del país por su peso en las remesas, el turismo, las exportaciones y la inversión. Bisonó sostuvo que esa relación requiere un diálogo permanente y una agenda capaz de atender los intereses de ambas partes.
Dentro de ese intercambio ya se desarrollan conversaciones sobre asuntos arancelarios. El canciller indicó que el objetivo de República Dominicana es preservar el interés nacional y procurar condiciones que favorezcan tanto las inversiones como las exportaciones dominicanas.
La agenda con Washington tendrá continuidad después de la Asamblea General. Bisonó adelantó que viajará a la capital estadounidense, donde prevé sostener contactos con representantes de la Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Departamento de Energía.
Más allá de las reuniones bilaterales, el ministro planteó una redefinición del papel económico de la diplomacia dominicana. La intención es que las embajadas y consulados no se limiten a las funciones tradicionales de representación, sino que participen de manera activa en la búsqueda de capitales, la promoción de productos dominicanos y la apertura de mercados.
“La Cancillería se va a convertir en ese brazo de representación, de apoyo, de seguimiento, de acompañamiento a la industria nacional, a la producción nacional, a la exportación y también en la búsqueda de nuevas inversiones”, afirmó Bisonó.
Ese enfoque ya habría sido transmitido a los embajadores y cónsules dominicanos, a quienes se plantea una política exterior más orientada a resultados y vinculada directamente con las necesidades del aparato productivo. La estrategia busca, además, reforzar la posición del país como punto de conexión comercial y económico del Caribe.
Entre las iniciativas mencionadas por el canciller figuran los proyectos de puertos secos en la frontera, concebidos como parte de una infraestructura logística destinada a facilitar el manejo de mercancías y mejorar las condiciones de seguridad y transparencia del comercio terrestre.
Estos espacios contemplarían capacidades para el acopio y refrigeración de productos, además de mecanismos para gestionar mayores volúmenes de mercancías. La propuesta se inserta en una agenda más amplia con la que el Gobierno busca utilizar la política exterior como herramienta para ampliar las oportunidades comerciales y de inversión de República Dominicana.








