SANTO DOMINGO.- Unas 4,970 personas envejecientes en condición de vulnerabilidad y con dependencia moderada o severa forman parte de la población que Supérate busca alcanzar mediante la expansión de los servicios de cuidados hacia nuevos territorios del país.
La ampliación contempla San Cristóbal, San Pedro de Macorís, La Altagracia, Monseñor Nouel, Pedernales, Dajabón y Santo Domingo Norte, como parte del proceso de fortalecimiento de la Política Nacional de Cuidados.
El crecimiento de estos servicios responde a una realidad demográfica que coloca el envejecimiento y la dependencia entre los desafíos de la protección social. A esto se suman las necesidades de personas con discapacidad y niños y niñas de primera infancia que requieren asistencia permanente o especializada.
La expansión no se limita a incorporar hogares al programa. En los territorios seleccionados se han realizado jornadas de coordinación entre instituciones, capacitación y sensibilización, además de levantamientos para determinar los niveles de dependencia existentes en las familias y localizar a potenciales personas cuidadoras.
Uno de los cambios más significativos ha sido la incorporación de madres y familiares de niños, niñas y adolescentes con discapacidad severa como cuidadoras. Estas personas recibieron formación para adquirir herramientas y destrezas que permitan profesionalizar las labores que ya realizan dentro de sus hogares.
El programa cuenta actualmente con 243 personas cuidadoras, luego de la contratación reciente de otras 100. La previsión es incorporar alrededor de 450 cuidadoras adicionales durante los próximos meses, quienes ofrecerán entre tres y seis horas de atención en distintos hogares.
La estrategia comenzó en una primera etapa en Azua y Santo Domingo Este, donde ya existen personas contratadas para prestar servicios domiciliarios a adultos mayores. Con la incorporación de nuevos territorios, el Gobierno busca ampliar progresivamente la cobertura de un sistema destinado a personas que necesitan asistencia para desarrollar actividades esenciales de su vida cotidiana.
Para Supérate, el objetivo también incluye cambiar la forma en que socialmente se entiende el trabajo de cuidados. La política plantea que quienes realizan estas labores, muchas veces dentro de las propias familias, reciban reconocimiento social y una compensación económica acorde con la importancia de su trabajo.
La directora general de Supérate, Mayra Jiménez, ha definido la creación de un Sistema Nacional de Cuidados como uno de los principales legados de la actual gestión, al considerar estos servicios parte del sistema de protección social y una expresión de los derechos tanto de quienes necesitan cuidados como de quienes los proporcionan.
El programa se desarrolla además en un momento en que distintas iniciativas legislativas relacionadas con los cuidados avanzan en el Congreso Nacional. Supérate espera que ese proceso contribuya a establecer un marco normativo que responda a las necesidades de las personas en situación de dependencia y al reconocimiento del trabajo de quienes asumen su atención.
La expansión coloca así el cuidado como un componente cada vez más visible de las políticas sociales, con una doble perspectiva: garantizar que las personas dependientes reciban atención digna y de calidad y reconocer que quienes realizan esas tareas también necesitan protección y condiciones laborales adecuadas.








