Kiev (Ucrania).-Krivi Rig volvió a convertirse en escenario de uno de los episodios más graves de la ofensiva rusa contra Ucrania, después de que un ataque con drones contra un centro comercial dejara al menos 14 personas muertas y 121 heridas, entre ellas 22 niños.
La gravedad del ataque aumentó por la situación de los equipos de emergencia. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció que los drones fueron lanzados en dos oleadas y que el segundo impacto ocurrió aproximadamente media hora después del primero, cuando los servicios de rescate ya trabajaban en el lugar afectado por el incendio.
El balance de víctimas todavía podría aumentar. Oleksandr Ganzha, jefe de la administración militar de la región de Dnipropetrovsk, informó que 29 de los heridos permanecían en estado grave, incluidos cinco menores, mientras ocho personas, entre ellas un niño, eran sometidas a intervenciones quirúrgicas. También continuaban las labores para localizar a posibles desaparecidos.
Las imágenes difundidas desde el lugar mostraron una extensa columna de humo sobre el establecimiento y a los bomberos trabajando entre los restos del edificio. Equipos de emergencia también atendieron a personas heridas y realizaron operaciones de rescate dentro de la estructura alcanzada.
El ataque provocó una nueva condena del Gobierno ucraniano contra la estrategia militar rusa. Zelenski calificó la acción de «cínica y cobarde» y sostuvo que el hecho demuestra, a su juicio, la necesidad de incrementar la presión internacional sobre Moscú como condición para avanzar hacia una solución al conflicto.
Krivi Rig, ciudad natal del presidente ucraniano y uno de los principales centros urbanos de la región de Dnipropetrovsk, ha sido alcanzada anteriormente por ataques durante la guerra. La utilización de drones de largo alcance se ha convertido en uno de los principales recursos empleados por Rusia para golpear infraestructura y zonas urbanas ucranianas.
La denuncia sobre un segundo ataque mientras se desarrollaban las labores de emergencia añade una dimensión especialmente sensible al episodio, debido al riesgo que representa para los equipos encargados de responder a las consecuencias de los bombardeos. Mientras continúan las operaciones de rescate y atención médica, las autoridades ucranianas mantienen la evaluación de los daños y el número definitivo de víctimas.








