Los Diamondbacks de Arizona desaprovecharon una oportunidad que pudo cambiar el desenlace del partido al no utilizar el sistema automatizado de revisión de bolas y strikes (ABS), en una derrota 5-4 frente a los Cardenales de San Luis que puso fin a su racha de cuatro triunfos consecutivos.
La jugada decisiva ocurrió en el último turno del encuentro, cuando el dominicano Ketel Marte fue retirado con un tercer strike cantado por el árbitro Bill Miller. Las repeticiones de televisión mostraron que el lanzamiento, un sinker de 100 millas por hora del relevista Riley O’Brien, se encontraba alto y fuera de la zona de strike.
Pese a ello, Marte no solicitó la revisión mediante el sistema ABS, a pesar de que Arizona todavía conservaba sus dos desafíos disponibles.
Tras el encuentro, el estelar infielder explicó que esperaba un lanzamiento rompiente y que la velocidad del envío lo sorprendió, por lo que asumió que el pitcheo había pasado por la zona antes de tener oportunidad de reaccionar.
El dirigente de los Diamondbacks, Torey Lovullo, evitó responsabilizar al dominicano por el resultado y señaló que conversaría con él sobre la situación. El estratega consideró que Marte probablemente creyó que se trataba de un buen lanzamiento y, al no pedir la revisión de inmediato, perdió la posibilidad de corregir la decisión arbitral.
Lovullo también recordó que la derrota fue consecuencia de varios errores acumulados durante el partido. Marte cometió un error defensivo en la primera entrada que permitió dos carreras sucias, mientras que en el noveno episodio el corredor emergente Jorge Barrosa fue sorprendido intentando avanzar tras recibir un boleto, una acción que redujo las opciones ofensivas de Arizona.
El sistema automatizado de revisión de bolas y strikes fue incorporado por las Grandes Ligas para que jugadores y receptores puedan impugnar decisiones arbitrales en tiempo real. Sin embargo, el mecanismo solo puede utilizarse si el desafío se solicita inmediatamente después del lanzamiento, una oportunidad que los Diamondbacks dejaron escapar en el momento más determinante del encuentro.








