Luis Pérez CasanovaOpinión

Las huellas de los padres

por Luis Perez Casanovas

No se trata de un fenómeno nuevo en la región, pero en el marco de la actual tendencia conservadora que gana terreno en la lucha por el poder llaman la atención los casos de hijos de expresidentes, algunos liberales, que gobiernan y gobernarán en sus respectivos países. A Bernardo Arévalo, hijo del expresidente de Guatemala, Juan José Arévalo; Rodrigo Paz, del bolivano Jaime Paz Zamora, y Keiko Fujimori, del peruano Alberto Fujimori, podrían unirse otros hijos de exmandatarios que hoy compiten por la nominación para dirigir sus naciones.

En República Dominicana, uno de los países en que más hijos de expresidentes han ejercido el poder, está el caso de la alcaldesa Carolina Mejía, una de las principales precandidata del PRM. Ella es hija del expresidente Hipólito Mejía, uno de sus más activos propulsores. Pero un sector de Fuerza del Pueblo también proyecta al senador Omar Fernández, hijo del expresidente Leonel Fernández, líder y candidato de la organización.

Una mirada rápida sitúa a este país con la mayor tradición de hijos de expresidentes que han gobernado la nación. Ejemplos los casos de Cesáreo Guillermo, de Pedro Guillermo; Juan Isidro Jimenes, de Manuel Jimenes; Ramón Báez, de Buenaventura Báez, y Ramón Cáceres, de Manuel Cáceres. En Colombia están los ejemplos de Alfonso López Michelsen, de Alfonso López Pumarol, y de Andrés Pastrana, de Misael Pastrana Borrero. Martín Torrijos, Panamá, de Omar Torrijos. Bolivia registra uno de los acontecimientos más llamativos con la llegada al poder de los hermanos Hernán Siles Suazo y Luis Adolfo Siles Salinas, hijos del expresidente Hernando Siles Reyes.

A diferencia de Keiko Fujimori, quien ganó las elecciones apoyada en su partido Fuerza Popular, que ha liderado en los últimos años, Arévalo y Paz lo han hecho por movimientos alternativos que nuclean a diferentes sectores bajo la consigna de combatir la corrupción y consolidar el sistema institucional. En Bolivia el mandatario ha tenido que lidiar con movilizaciones masivas y muchos obstáculos para impulsar las reformas que prometió, mientras el mayor escollo en Guatemala ha sido el secuestro de la justicia por la saliente casta gobernante.

República Dominicana está lejos de ser un lecho de rosas, pero sea Carolina Mejía o cualquier otro candidato que gane las elecciones no tendrá que afrontar ni siquiera la crisis de seguridad que permea como uno de los principales desafíos para Keiko Fujimori en Perú. Aquí, además de la estabilidad social y económica, el próximo mandatario heredará significativos avances institucionales que el presidente Luis Abinader, hijo de un exsenador y exministro, ha implementado para consolidar el sistema político.

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