Los Seattle Seahawks se proclamaron campeones del Super Bowl tras imponerse con autoridad 29-13 a los New England Patriots, en un partido disputado este domingo en Santa Clara, California.
Seattle, que llegaba como favorito, hizo valer una defensa dominante que neutralizó a la ofensiva de New England y frustró su intento de volver a la cima de la NFL sin Tom Brady. Con esta victoria, los Seahawks sumaron su segundo título en la historia de la franquicia.
El encuentro fue cuesta arriba para los Patriots desde el inicio. Aunque el joven mariscal Drake Maye lanzó para 295 yardas y dos touchdowns, también sufrió dos intercepciones claves que inclinaron el partido a favor de Seattle. New England aspiraba a un séptimo campeonato para romper el empate histórico con los Steelers, pero terminó viviendo una noche complicada.
El pateador Jason Myers fue figura al establecer un récord del Super Bowl con cinco goles de campo. Del lado de los Patriots, Andy Borregales se convirtió en el primer venezolano en anotar en una final de la NFL, al convertir el punto extra del único touchdown de su equipo.
El mariscal Sam Darnold, de 28 años, completó una actuación sólida con 202 yardas y un pase de anotación, sellando una historia de redención tras pasar por varios equipos antes de consolidarse en Seattle.
La victoria también tuvo sabor a revancha para los Seahawks, que cobraron cuentas pendientes tras la derrota sufrida ante los Patriots de Tom Brady en el Super Bowl de 2015.








