
El incidente ocurrió en el marco del Round Robín del Torneo 2025-2026 de LIDOM, una fase semifinal donde cuatro equipos compiten por dos puestos en la final. El partido del 16 de enero en el Estadio Francisco Micheli (La Romana) enfrentó a Toros del Este (locales) contra Águilas Cibaeñas, terminando con victoria 6-2 para Águilas.
Durante la octava entrada, con el marcador en contra, Toros protestó alegando irregularidades en el roster de Águilas. El reglamento de LIDOM limita estrictamente a ocho jugadores extranjeros por roster diario para mantener equilibrio competitivo, una regla histórica en la liga para promover talento local.
Las Águilas inscribieron nueve jugadores importados en su roster para el partido del 16 de enero de 2026 contra los Toros, excediendo el límite de ocho permitido por el artículo 30 del reglamento de LIDOM, aunque solo seis participaron en el juego. Tras la protesta formal de los Toros, LIDOM anuló el partido (victoria 6-2 de Águilas), rechazando la confiscación, pero aplicando el artículo 25 para reprogramarlo solo si afecta la clasificación, potencialmente el Lunes 19 de enero.
El incidente ocurrido en el Estadio Francisco Micheli representa uno de los episodios más controvertidos en la historia reciente de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM), destacando tensiones entre el cumplimiento estricto de reglamentos, errores administrativos y percepciones de equidad en el deporte.
La anulación ajustó los standings: Águilas bajó a 10-7, quedando a dos juegos de Toros (11-7) y a dos de Leones (12-5). Para Águilas, implica ganar su juego del lunes 19 para forzar el replay el martes 20 contra Toros; una derrota los elimina. Toros gana oportunidad de reclasificar sin el peso de esa pérdida. Esto resalta tensiones en un torneo donde el equilibrio es clave.
Toros formalizó la protesta el 17 de enero, invocando violaciones a artículos como el 30 (límite de importados), 5.3 de los Estatutos y 1 del Reglamento de Roster. LIDOM, presidida por Vitelio Mejía, admitió la protesta por cumplir con formas procesales (artículo 23), rechazó la confiscación (no aplicable bajo artículo 27.1, ya que no hubo jugador no inscrito en acción determinante), pero confirmó la infracción y anuló el juego bajo artículo 25. Águilas presentó defensas, argumentando aprobación previa del roster por LIDOM, pero fueron rechazadas.
La infracción clave fue la inscripción de nueve importados, violando el límite de ocho, aunque no todos jugaron. LIDOM rechazó argumentos de Águilas sobre aprobación previa, enfatizando que «la inobservancia no exime al infractor». La resolución de 10 páginas invoca artículos específicos, priorizando integridad sobre impacto en el resultado (no se obtuvo «ventaja competitiva»). Críticos argumentan que, al aprobar el roster, LIDOM comparte culpa, sugiriendo sanción económica en vez de anulación.







