El último informe del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) destaca que República Dominicana continúa manteniendo un nivel de desarrollo humano alto, ubicándose en el puesto 82 de 193 países evaluados. El informe, titulado «Rompiendo el Estancamiento: Reimaginando la cooperación en un mundo polarizado», señala que el país ha mostrado un progreso constante desde 1990 en áreas como educación, salud e ingresos.
Sin embargo, el informe también resalta las persistentes desigualdades estructurales que limitan una mejora significativa en la calidad de vida para todos los ciudadanos. Se mencionan principalmente las asimetrías territoriales, donde regiones como aquellas cercanas a la frontera enfrentan importantes privaciones en servicios básicos como educación, salud, vivienda y trabajo decente.
Otro aspecto relevante son las inequidades de género, que obstaculizan la participación igualitaria en los mercados laborales, el empoderamiento político, la salud reproductiva y la prevención de la violencia de género.
Para abordar estas desigualdades territoriales y de género, el PNUD presentará la próxima semana la «Plataforma Territorial de Desarrollo Humano», una herramienta que integra datos multidimensionales para orientar la política pública y mejorar la focalización de la inversión y el gasto público.
A nivel regional, el informe señala un repunte parcial y desigual en el Índice de Desarrollo Humano global debido a los efectos de la pandemia, que ha exacerbado la desigualdad y avivado la polarización política a escala global. Urgen acciones colectivas para abordar este estancamiento y promover un desarrollo más equitativo y sostenible.








