
Ojalá que alguien, aunque sea el portero de la Oficina Nacional de Estadísticas, le explique
a este país por qué en los censos nacionales de población siempre se le ha preguntado a
cada quién (¡Menos en este Décimo Censo!) dónde nació y de dónde son sus padres. Ojalá
que alguien, aunque sea el chofer de la Directora General, nos explique convincentemente
por qué no se quiere saber la nacionalidad de cada censado, no obstante la necesidad de
precisar la cantidad de extranjeros, especialmente haitianos, que habitan en esta parte de la
isla…(No creo que nadie lo pueda explicar, porque esto es inexplicable).






