La temporada de los Mets de Nueva York ha tomado un rumbo muy distinto al que proyectaba la organización hace apenas unos meses. Lo que comenzó como una apuesta para competir por un puesto en la postemporada se ha transformado en un proceso de reconstrucción acelerado, con la fecha límite de cambios acercándose y varios de sus principales jugadores en la vitrina del mercado.
Entre ellos figura el dominicano Freddy Peralta, quien reconoció que existe una alta probabilidad de haber realizado su última apertura con la franquicia antes del cierre de cambios previsto para el 3 de agosto.
El derecho abrió el compromiso del domingo frente a los Dodgers de Los Ángeles en un contexto marcado por las especulaciones sobre su futuro. Trabajó cuatro entradas, permitió tres carreras —dos de ellas limpias—, recibió seis imparables y realizó 93 lanzamientos antes de abandonar el montículo.
Aunque los Mets terminaron imponiéndose 8-3, gracias a jonrones de tres carreras de Tyrone Taylor y Marcus Semien, la atención se concentró en las declaraciones del lanzador dominicano una vez concluido el encuentro.
«No puedo ocultar eso. Sé que probablemente lo sea, pero tengo que concentrarme y seguir dando lo mejor de mí y, si pasa, pasa. Solo estoy agradecido y doy las gracias por ser parte de esta organización», expresó Peralta al referirse a la posibilidad de haber vestido por última vez el uniforme de Nueva York.
El abridor también reconoció que esperaba aportar mucho más al equipo.
«Sé que hasta ahora los he decepcionado. No he hecho lo que se suponía que debía hacer, pero estoy agradecido de estar aquí», añadió.
Una temporada que cambió todos los planes
La realidad deportiva de los Mets ha modificado completamente la estrategia de la organización. A falta de poco más de una semana para el cierre del mercado de transferencias, el club se encuentra 18 juegos por debajo de .500, muy lejos de la pelea por un boleto a los playoffs.
Ese panorama ha llevado a la directiva a priorizar el futuro, analizando la salida de varios veteranos cuyos contratos expiran al finalizar la temporada.
Peralta encaja dentro de ese perfil. El dominicano puede convertirse en agente libre una vez concluya la campaña, lo que incrementa las posibilidades de que sea enviado a un equipo con aspiraciones inmediatas al título antes de perderlo sin recibir compensación.
Una apuesta que no produjo el resultado esperado
La llegada del lanzador a Nueva York representó una de las operaciones más importantes de la pasada temporada baja.
Los Mets adquirieron a Peralta procedente de Milwaukee con la expectativa de fortalecer la parte alta de su rotación, sacrificando para ello a los cotizados prospectos Jett Williams y Brandon Sproat, ambos considerados entre los mejores talentos jóvenes del béisbol.
La organización confiaba en que el dos veces All-Star se convirtiera en el abridor de referencia de un equipo diseñado para regresar a la lucha por la Serie Mundial. Sin embargo, la irregularidad colectiva y el desplome de la franquicia cambiaron completamente el escenario.
Ahora, con el mercado de cambios entrando en su etapa decisiva, todo apunta a que el dominicano podría convertirse en una de las piezas más atractivas para los equipos que buscan reforzar su rotación antes del inicio de la recta final de la temporada.








