Un reciente estudio sobre la violencia feminicida en el país reveló que la mayoría de los feminicidios registrados en 2024 fueron cometidos por agentes policiales y militares, activos o retirados. De las 73 mujeres asesinadas ese año, los victimarios fueron 74 hombres, predominando miembros de instituciones castrenses que utilizaron armas de fuego, en un 67% de los casos sus armas de reglamento. El informe destaca además que el 83% de estos agresores se quitó la vida inmediatamente después de cometer el crimen.
El análisis también señala que los hombres vinculados al sector transporte ocuparon el segundo lugar en la lista de agresores durante 2024, siendo responsables de cuatro feminicidios, la mayoría igualmente cometidos con armas de fuego. En muchos de los casos, las víctimas eran mujeres jóvenes entre 25 y 31 años, mientras los agresores tenían edades similares.
El impacto de esta violencia se extiende a los hijos de las víctimas. Solo en 2024, 77 niños y adolescentes quedaron huérfanos tras la muerte de sus madres, y en los últimos nueve años la cifra asciende a 1,072. El estudio indica que un 9% de los feminicidios ocurrió frente a menores, y que 21 niños perdieron la vida en medio de conflictos violentos entre sus padres. Desde 2016, la violencia feminicida ha cobrado la vida de 779 mujeres, niñas y adolescentes en el país.








