Desde el inicio de la actual gestión congresual en agosto de 2020, la Cámara de Diputados y el Senado dominicanos han aprobado dos préstamos por un total de US$370 millones, destinados, según las motivaciones de los proyectos, para prevenir desastres naturales y dar mantenimiento a las infraestructuras viales del país.
El primer préstamo, negociado con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por US$140 millones, fue validado por el Poder Ejecutivo en agosto de este año después de dos meses de análisis en el Congreso. La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados informó que este préstamo tiene como objetivo garantizar la sostenibilidad del mantenimiento de la red vial, modernizar los servicios del Ministerio de Obras Públicas y aumentar la resiliencia de la infraestructura ante el cambio climático.
El segundo préstamo, por US$230 millones con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), fue aprobado en la Cámara de Diputados el 1 de noviembre de este año, sin el respaldo de los opositores. Este empréstito busca brindar liquidez al Gobierno para fortalecer la gestión de riesgos provenientes de eventos naturales y de salud pública, así como responder a situaciones de emergencia.
Sin embargo, algunas voces críticas, como el senador Yván Lorenzo del Partido de la Liberación (PLD), cuestionan la efectividad de estos préstamos. Lorenzo señaló que, a pesar de su aprobación, el Ministerio de Obras Públicas no ha tomado las medidas necesarias para reforzar las infraestructuras viales ante fenómenos atmosféricos.
Por su parte, el diputado Jesús Martínez Alberti, también del PLD, expresó su rechazo a nuevos empréstitos para desastres naturales, argumentando que los préstamos anteriores «no han servido de nada» y que el Gobierno tiene la liquidez financiera suficiente para contrarrestar los daños ocasionados por eventos climáticos.








