Comerciantes de las comunidades de Paya y Escondido, en Baní, denunciaron una fuerte caída en sus ventas desde la puesta en funcionamiento de la Circunvalación de Baní, vía inaugurada en agosto de 2025 para desviar el tránsito pesado del centro de la ciudad y agilizar el transporte hacia la región Sur. La reducción del flujo vehicular por la carretera Sánchez ha impactado directamente a negocios que durante décadas dependieron de los viajeros.
Propietarios y empleados aseguran que las ventas han disminuido entre un 50 % y un 75 %, obligando a algunos establecimientos a reducir horarios y prescindir de personal. Comercios emblemáticos como la dulcería Las Marías, conocida por su tradicional “Dulce de Paya”, han tenido que implementar turnos para evitar más despidos, mientras restaurantes, fruteras y paradores lucen con escasa clientela.
La situación también afecta al Mercadito de Paya, un punto histórico para la compra de productos frescos por parte de conductores y turistas. Vendedores con más de cuatro décadas en la zona afirman que el panorama es crítico, aunque algunos mantienen la esperanza de una recuperación. Mientras tanto, comerciantes resisten la baja en ingresos y se mantienen a la espera de que el movimiento económico vuelva a dinamizarse.








