SANTO DOMINGO (República Dominicana).- Una confrontación que comenzó con un aparente malentendido terminó con la muerte de Romer Sánchez y una condena de 20 años de prisión para Arle Isaac Celado, hallado culpable del homicidio ocurrido en Manoguayabo en abril de 2025.
El Tercer Tribunal Colegiado de Santo Domingo Oeste estableció la responsabilidad penal de Celado luego de que el Ministerio Público presentara las pruebas que vinculaban al acusado con las heridas que posteriormente provocaron el fallecimiento de Sánchez mientras recibía atención médica.
El hecho ocurrió alrededor de las 2:00 de la tarde del 26 de abril de 2025, en la calle Principal del sector Tanque Azul. Según la acusación, Sánchez conversaba con otra persona cuando comentó que la noche anterior Celado lo había mirado de manera desafiante y que pensaba acercarse para preguntarle si existía algún problema.
Lo que siguió convirtió esa intención en un enfrentamiento. Cuando Sánchez se aproximó a Celado, este lo atacó con un arma blanca y le provocó dos heridas cortopenetrantes, una en el lado lateral izquierdo del cuello y otra en el costado izquierdo, a la altura de la axila. Después del ataque, el agresor huyó del lugar.
La gravedad de las lesiones quedó establecida mediante la autopsia No. SD-A-0609-2025, emitida por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), que determinó que Sánchez murió como consecuencia de las heridas sufridas durante la agresión.
Para el Ministerio Público, la conducta de Celado constituye una violación de los artículos 295 y 304, párrafo II, del Código Penal Dominicano, en calidad de autor material de la muerte de Sánchez. Durante el juicio, las fiscales Francheska Alcántara y Brenda Reyes incorporaron distintos elementos probatorios para sustentar la acusación.
La sentencia dispone que Celado cumpla los 20 años de prisión en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres, en San Cristóbal. La decisión fue adoptada por el tribunal presidido por el juez Juan Pablo Ortiz Peguero e integrado por Nelcy Xiomara Ortega Ramírez y Sandra Josefina Cruz Rosario.
El caso deja como resultado una condena de larga duración por un homicidio ocurrido tras una confrontación que, de acuerdo con la acusación, se originó en un conflicto aparentemente menor y terminó escalando hasta una agresión mortal.








