
José Ramírez es uno de los jugadores más destacados de MLB en los últimos años, con siete selecciones al All-Star, seis Silver Slugger y múltiples temporadas en el top de votaciones para MVP de la Liga Americana. Su carrera con los Cleveland Guardians lo ha posicionado como un ícono del béisbol dominicano, con logros históricos como ser el primer tercera base principal en alcanzar 250 home runs y 250 bases robadas en la historia de MLB.
Sin embargo, a pesar de su estatus, Ramírez no ha participado en ninguna edición del Clásico Mundial de Béisbol (WBC), lo que ha generado interrogantes sobre su disposición a representar al país. El equipo dominicano siempre es favorito debido a la abundancia de talento MLB, pero las lesiones, seguros y compromisos contractuales a menudo afectan las participaciones. Ramírez, debuto en MLB en 2013, ha sido elegible desde 2017, pero no ha jugado, lo que contrasta con otros dominicanos como Machado, quien participó en 2017 y 2023.
Sin Ramírez, RD pierde un jugador completo, pero el roster sigue siendo estelar con figuras como Manny Machado, Rafael Devers y Elly De La Cruz. La selección ha ganado el WBC en 2013 de forma invicta y busca repetir, pero ausencias como la de Ramirez resaltan desafíos como seguros, lesiones y prioridades MLB.
En 2017, el roster dominicano fue uno de los más poderosos en la historia del WBC, con jugadores como Adrián Beltré (3B), Manny Machado (3B/SS), Robinson Canó (2B), Hanley Ramírez (1B/DH), José Reyes (SS), Carlos Santana (1B) y Jonathan Villar (IF). El infield estaba saturado de estrellas veteranas y versátiles, lo que probablemente dejó fuera a Ramírez.
Para 2023, Ramírez inicialmente expresó interés en participar, pero fue excluido del roster final anunciado en febrero. La razón principal fue la recuperación de una cirugía en el ligamento del pulgar derecho realizada en octubre de 2022, después de una lesión sufrida en junio. El WBC requiere aprobación de seguros MLB para jugadores bajo contrato, y lesiones previas pueden complicar eso. Otros Guardians como Andrés Giménez (Venezuela) y Bo Naylor (Canadá) sí participaron, pero Ramírez optó por la cautela. Esto alinea con su enfoque profesional: en 2023, bateó .282 con 24 HR y 80 RBI a pesar de la lesión residual. La ausencia fue vista como prudente, no como falta de patriotismo, aunque el mal desempeño de RD intensificó el escrutinio sobre jugadores ausentes.
La edición 2026, programada para marzo, ha sido la más controversial para Ramírez. Inicialmente, en diciembre de 2025, expresó su deseo de jugar, citando «asuntos pendientes» tras perderse 2023. Sin embargo, el 29 de enero de 2026, Nelson Cruz, gerente general de RD, anunció que Ramírez no participará al menos en la primera ronda (pool play) por una «situación personal» no relacionada con lo deportivo. Cruz enfatizó que fue una decisión difícil para Ramírez, quien siempre ha mostrado compromiso, y pidió respeto a su privacidad. Esto ocurrió días después de su extensión de contrato de 7 años/$175 millones con los Guardians, aunque no se vincula directamente. Algunos fans lo critican por «mala comunicación» que daña su imagen humilde, mientras otros defienden su derecho a priorizar lo personal.
Ramírez es un futuro Hall of Famer potencial. No jugar WBC no disminuye su legado dominicano, pero se debate sobre «compromiso nacional» vs. carrera profesional. Para dominicana en el 2026, su ausencia inicial es un golpe, pero el roster proyectado incluye a Devers (3B), De La Cruz (SS), Guerrero Jr. (1B) y Soto (OF), manteniéndolos como favoritos, al menos que él se una. La ausencia de Ramírez refleja complejidades del béisbol moderno: salud, contratos y vida personal, no falta de patriotismo.








