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Peralta alcanza 99,4 mph y lidera la victoria de los Rays en una noche de máxima tensión

ST. PETERSBURG, FLORIDA.- El dominicano Freddy Peralta respondió a la presión de la Serie de Campeonato de la Liga Americana con una de sus actuaciones más veloces en las Grandes Ligas: lanzó a 99,4 millas por hora, permitió cuatro hits en seis entradas y encabezó la victoria de los Rays de Tampa Bay por 3-1 sobre los Guardianes de Cleveland, resultado que igualó la serie a un triunfo por equipo.

El respaldo de los aficionados, que corearon su nombre durante el encuentro, acompañó una presentación en la que el derecho recurrió constantemente a su recta de cuatro costuras. De sus 99 lanzamientos, 71 fueron con ese envío, equivalente al 71,7 % de su repertorio en el partido, mientras que la velocidad promedio de su recta alcanzó las 96,9 mph, unas 2,6 millas por encima de su media de la temporada.

Peralta explicó que la confianza en ese lanzamiento fue determinante, aunque también destacó la adrenalina y su gusto por competir en escenarios de alta exigencia. El lanzador relacionó esa intensidad con su formación como aficionado en República Dominicana, donde creció viendo partidos y desarrolló una afinidad especial por este tipo de enfrentamientos.

La ovación alcanzó uno de sus momentos más intensos en la sexta entrada, cuando ponchó a Petey Halpin con un cambio de velocidad en cuenta completa. El dominicano celebró con el puño en alto y gritó mientras abandonaba el montículo, en una escena que reflejó el ambiente del encuentro.

La ofensiva de Tampa Bay aprovechó un error defensivo del también dominicano José Ramírez en el cuarto episodio. El rodado mal manejado por el antesalista permitió que la entrada se complicara para el novato zurdo Parker Messick y derivó en tres carreras sucias para los Rays. Ramírez reconoció su frustración y señaló que la superficie del terreno hace que algunas jugadas se desarrollen con mayor rapidez.

El bateador había sido una figura clave en la serie divisional contra los Medias Blancas de Chicago, cuando conectó un jonrón de dos carreras en el quinto partido. Ese resultado contribuyó a que Cleveland se convirtiera en el undécimo equipo en remontar una desventaja de 0-2 en una serie al mejor de cinco.

Los Guardianes intentaron reaccionar en las entradas finales. Kevin Kelly consiguió dos outs en la séptima y retiró a Ramírez con un elevado al jardín central, cuando Cleveland tenía dos corredores en base. Luego, Chase DeLauter conectó un doble productor ante el zurdo Ian Seymour, quien sustituyó a Kelly y posteriormente ponchó a Jo Adell para dejar corredores en segunda y tercera.

Seymour completó una octava entrada sin permitir que los bateadores se embasaran, mientras Bryan Baker cerró el partido con una novena perfecta para adjudicarse su cuarto salvamento de la postemporada.

La actuación de Peralta también confirma su recuperación desde que llegó a Tampa Bay procedente de los Mets en la fecha límite de cambios. En sus primeras 10 aperturas con los Rays registró marca de 5-2 y efectividad de 3.25, después de haber terminado su etapa con Nueva York con una efectividad de 4.99.

El tercer partido de la serie, pactada al mejor de siete, se disputará el jueves por la noche en Cleveland. Tampa Bay tiene previsto abrir con Griffin Jax, quien presenta récord de 8-10 y efectividad de 3.52; el derecho permitió una carrera y ponchó a cuatro en dos entradas de relevo contra los Yankees.

Por los Guardianes se espera la apertura de Gavin Williams, con marca de 14-8 y efectividad de 3.76. El lanzador trabajó como abridor en los juegos 2 y 5 de la serie contra Chicago y también relevó en el cuarto encuentro. En esa serie acumuló 24 ponches en 11 entradas y dos tercios, con dos carreras y seis hits permitidos.

Con el empate establecido, la serie cambia de escenario y deja a ambos equipos ante una nueva oportunidad de tomar ventaja en la lucha por el campeonato de la Liga Americana.

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