KIGALI, RUANDA.- La Fórmula 1 volverá a competir en África por primera vez desde 1993, con Ruanda como sede de un nuevo Gran Premio previsto para principios de la próxima década. El país anunció un acuerdo de 10 años con la organización del campeonato, que contempla la construcción de un circuito diseñado específicamente para recibir la categoría.
El proyecto se levantará en Bugesera, a unos 40 kilómetros de Kigali, cerca de un aeropuerto que también se encuentra en construcción. Según la Fórmula 1, el trazado aprovechará las colinas y los desniveles naturales de la zona para ofrecer un desafío técnico a los pilotos, aunque todavía no se ha anunciado una fecha exacta para la primera carrera.
El presidente ruandés, Paul Kagame, calificó el acuerdo como un avance para todo el continente y sostuvo que el objetivo no se limita a incorporar una carrera al calendario, sino que también busca abrir oportunidades para celebrar otros grandes premios en África. La iniciativa responde a una campaña impulsada durante años por su Gobierno para atraer la competición.
El presidente y director ejecutivo de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, describió el anuncio como un momento histórico para el deporte. Con la incorporación de Ruanda, el campeonato aspira a contar con carreras en todos los continentes habitados, ampliando su alcance internacional.
El regreso africano también responde a una aspiración del británico Lewis Hamilton, siete veces campeón mundial y único piloto negro de la categoría. El corredor, de 41 años, ha manifestado que lleva años trabajando para que la Fórmula 1 vuelva al continente.
Turismo, inversiones y proyección internacional
Kagame pretende aprovechar el evento para fortalecer la infraestructura deportiva, atraer visitantes, diversificar los ingresos y generar empleos, especialmente para los jóvenes. Ruanda ha desarrollado en los últimos años iniciativas de promoción internacional mediante acuerdos con clubes europeos de fútbol, una alianza de baloncesto con la NBA y la organización de campeonatos mundiales de ciclismo.
El proyecto, sin embargo, también plantea interrogantes sobre el impacto de organizar un evento de alto costo en un país cuyo producto interno bruto per cápita supera ligeramente los 1,100 dólares. Empresarios y estudiantes locales citados durante la presentación destacaron tanto las oportunidades económicas como la necesidad de mejorar la oferta de productos y servicios para atender a los visitantes.
La llegada de la máxima categoría del automovilismo podría aumentar la visibilidad internacional de Ruanda, pero también atraer mayor atención sobre su historial político y de derechos humanos. Organizaciones defensoras de estas garantías han cuestionado las prácticas del Gobierno de Kagame, mientras que Naciones Unidas ha acusado al país de respaldar a grupos rebeldes en la vecina República Democrática del Congo. Estas controversias podrían alimentar las críticas sobre el uso del deporte para mejorar la imagen de un Estado, una práctica conocida como sportswashing.
Sudáfrica mantiene su propia apuesta
La selección de Ruanda se produce mientras Sudáfrica continúa buscando recuperar una carrera de Fórmula 1. En los últimos años se han planteado varias alternativas para albergar el campeonato en ese país, además de una propuesta en Marruecos.
El ministro sudafricano de Deportes, Artes y Cultura, Gayton McKenzie, felicitó a Ruanda por el avance de su candidatura, pero insistió en que Sudáfrica también aspira a regresar al calendario, incluso antes de 2030. La Fórmula 1 no incluyó referencias a una posible carrera sudafricana en el anuncio del martes.
Ruanda se convierte así en el primer nuevo país anfitrión confirmado desde la incorporación de Qatar y Arabia Saudí en 2021. El acuerdo anunciado todavía requiere completar la infraestructura prevista antes de que pueda celebrarse la primera competencia.
Un regreso marcado por la historia
La última carrera africana de Fórmula 1 se disputó en Sudáfrica en 1993, en el circuito de Kyalami. Las pruebas celebradas allí durante las décadas de 1970 y 1980 estuvieron marcadas por las críticas al régimen del apartheid, el sistema de segregación racial que imperaba en el país.
La presión internacional llegó a provocar el boicot de algunos equipos a la carrera sudafricana de 1985. La categoría regresó en 1992 y 1993, cuando Sudáfrica ya avanzaba en el desmantelamiento del sistema de segregación y se acercaba a las primeras elecciones democráticas en las que la población negra pudo votar.
África también formó parte del calendario mundial con el Gran Premio de Marruecos de 1958. En años recientes se anunció un proyecto para construir un circuito en ese país, aunque no se han comunicado avances significativos.
La apuesta ruandesa abre una nueva etapa para la expansión geográfica de la Fórmula 1, pero su concreción dependerá de la construcción del circuito y de que el proyecto alcance las condiciones necesarias para recibir una competencia de alcance mundial.
Crédito: AP





