Aunque se ha incrementado la siembra de café en República Dominicana, la producción local enfrenta numerosos desafíos. Enrique Chalas, de la Confederación Cafetelera Dominicana (Concafed), señaló que la falta de recursos financieros, el mantenimiento inadecuado y los altos costos son algunas de las dificultades que afectan a los productores.
Chalas resaltó la importancia de la infraestructura en las zonas cafetaleras, destacando la necesidad de caminos adecuados y servicios básicos para retener a los agricultores en esas áreas. Además, mencionó que la mano de obra extranjera es crucial en la industria del café.
A pesar de que se han sembrado 49.3 millones de plantas de café, la producción se ve limitada por los altos costos de mantenimiento y la falta de financiamiento. Actualmente, el costo por tarea para producir café oscila entre RD$7,500 y RD$8,000, pero la baja inversión y los problemas de cuidado reducen el rendimiento por tarea.
Por otro lado, las importaciones de café y sus derivados están superando a la producción nacional. En 2023, las importaciones totalizaron US$54.6 millones, mientras que las exportaciones del país alcanzaron solo US$19.8 millones, lo que representa una variación negativa del 44.6% en comparación con 2022.
Chalas destacó la calidad del café dominicano y lamentó que, a pesar de ello, se importe un 70% del consumo nacional. Enfatizó que los bajos costos y la diferente calidad del café importado afectan a la industria local.
En resumen, la industria cafetalera dominicana enfrenta importantes desafíos, desde altos costos de producción hasta una competencia desigual con las importaciones.








