SANTIAGO DE LOS CABALLEROS.- La República Dominicana asumió la presidencia de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) hasta 2028 con una propuesta centrada en convertir los diagnósticos y acuerdos regionales en políticas con resultados concretos, medibles y replicables, en un contexto de transformaciones económicas, tecnológicas y geopolíticas.
La nueva responsabilidad quedó formalizada durante la inauguración del 41.º período de sesiones del organismo regional de las Naciones Unidas, cuyos trabajos pasaron a ser conducidos por el ministro de Relaciones Exteriores, Víctor “Ito” Bisonó. El país sucede a Perú en la presidencia de la comisión.
Al comentar el documento de posición presentado durante la reunión, titulado Gestión de las transformaciones en una era de rupturas, Bisonó sostuvo que la región necesita avanzar más allá de la identificación de sus problemas y concentrarse en la ejecución de soluciones, la evaluación de sus resultados y la construcción de acuerdos que puedan sostenerse en el tiempo.
El canciller también planteó que la cooperación entre los países debe traducirse en iniciativas específicas, con capacidad para fortalecer las instituciones y responder a los cambios que afectan el desarrollo regional.
Uno de los puntos destacados por el funcionario fue el reconocimiento que hace el documento de la Cepal al Gabinete de Transformación Digital de República Dominicana como experiencia de referencia por su articulación entre decisión política, dirección institucional e implementación. Bisonó expresó la disposición del país de compartir ese modelo con otras naciones interesadas en desarrollar iniciativas similares.
La diplomacia económica fue otro de los temas abordados por el canciller, quien señaló que su función no debe limitarse a promover exportaciones o acompañar negociaciones comerciales. También requiere comprender las cadenas de valor, anticipar cambios en el entorno internacional y conectar a los sectores público y privado para identificar nuevas oportunidades.
El documento central fue presentado por José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Cepal. El análisis describe un escenario internacional marcado por la fragmentación del sistema multilateral, el uso de las relaciones económicas como instrumento de presión y la competencia por el liderazgo tecnológico, factores que alteran las condiciones para el desarrollo y la inserción internacional de América Latina y el Caribe.
Las discusiones incluyeron las perspectivas de Paul Chet Greene, ministro de Relaciones Exteriores y Comercio de Antigua y Barbuda, y Andrés Velasco, decano de la Escuela de Políticas Públicas de la London School of Economics, quienes comentaron el documento de manera virtual.
La agenda también incorporó el primer Diálogo de Cancilleres y Altas Autoridades del período de sesiones. En ese espacio, representantes de Haití, Panamá, Antigua y Barbuda, Venezuela, Santa Lucía, Jamaica, Cuba, México y Alemania compartieron sus valoraciones sobre los desafíos y oportunidades de la región.
La presidencia dominicana tendrá como uno de sus ejes el impulso del diálogo entre los Estados miembros, la cooperación regional y el seguimiento de las prioridades acordadas. El reto será traducir esos compromisos en acciones que puedan evaluarse y contribuyan al desarrollo económico y social de América Latina y el Caribe.








