SANTIAGO DE LOS CABALLEROS.- La República Dominicana tendrá la responsabilidad de impulsar la cooperación y las prioridades de desarrollo de América Latina y el Caribe durante el período 2026-2028, tras asumir la presidencia de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). El desafío inmediato será transformar los acuerdos alcanzados en iniciativas y políticas públicas que respondan a las necesidades de los países miembros.
La agenda definida durante el Cuadragésimo Primer Período de Sesiones del organismo, clausurado este viernes luego de tres días de reuniones en Santiago de los Caballeros, abarcó la transformación digital, la productividad, la innovación, la movilización de recursos internos y la sostenibilidad de las finanzas públicas, además del acceso a financiamiento en condiciones adecuadas.
Al cierre del encuentro, el ministro de Relaciones Exteriores, Víctor “Ito” Bisonó, planteó que el valor de las discusiones dependerá de la capacidad de dar continuidad a las propuestas y convertirlas en políticas públicas, proyectos de cooperación y alianzas con resultados verificables. Las conclusiones, sostuvo, servirán de referencia para organizar el trabajo futuro y afrontar los desafíos comunes de la región.
Bisonó señaló que la conectividad y la digitalización deben contribuir a elevar la productividad y abrir nuevas oportunidades, mientras que las políticas macroeconómicas, la calidad del gasto público y la sostenibilidad fiscal requieren atención para respaldar el desarrollo. También destacó la necesidad de mantener una participación activa de los gobiernos, el sector privado —con especial protagonismo del empresariado— y la sociedad civil durante la presidencia dominicana.
Uno de los principales resultados formales fue la aprobación de la Resolución de Santiago de los Caballeros. Mediante este documento, los Estados miembros tomaron nota de los informes Gestión de las transformaciones en una era de rupturas y Rupturas y oportunidades: propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica, examinados durante las jornadas.
La resolución encomienda a la Secretaría Ejecutiva de la Cepal desarrollar estudios y formular propuestas de políticas públicas en colaboración con los gobiernos que lo soliciten. El objetivo es fortalecer las capacidades nacionales y contribuir al desarrollo sostenible, tomando como referencia los planteamientos abordados durante el período de sesiones.
El encuentro también dejó definido el próximo destino de las reuniones ministeriales del organismo: Panamá será la sede del Cuadragésimo Segundo Período de Sesiones, previsto para 2028, luego de presentar su ofrecimiento para organizarlo.
Durante la clausura, el secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs, agradeció al presidente Luis Abinader, a la vicepresidenta Raquel Peña y al canciller Bisonó por su compromiso y hospitalidad. Expresó que la delegación se llevaba el recuerdo de un país comprometido con el diálogo y la construcción de consensos, y reconoció a los equipos responsables de organizar las actividades.
Bisonó, por su parte, agradeció a la Secretaría Ejecutiva, a los copresidentes de la Comisión sobre Geopolítica, Globalización y Desarrollo, Michelle Bachelet e Iván Duque, así como a los expertos, panelistas y delegaciones participantes. También reconoció la labor de Perú durante la presidencia anterior de la Cepal.
Con la clausura de las sesiones, la República Dominicana inicia una etapa en la que deberá contribuir a mantener la cooperación entre los Estados miembros y dar seguimiento a las prioridades acordadas, mientras Panamá se prepara para recibir la próxima reunión regional en 2028.








