Santo Domingo.– La presa Monte Grande entrará en una nueva etapa con un paquete de obras complementarias valorado en US$336 millones, concebido para ampliar el aprovechamiento del embalse en el suministro de agua potable, la producción agrícola, la generación eléctrica y la reducción del riesgo de inundaciones en el suroeste.
Los diseños fueron presentados por el director ejecutivo del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi), Olmedo Caba Romano, a autoridades de las provincias que integran la región suroeste, como parte del proceso previo al inicio de los trabajos de construcción.
Uno de los componentes centrales será la ampliación de la infraestructura de abastecimiento de agua. El proyecto contempla una línea de conducción desde Monte Grande hasta la planta potabilizadora del Acueducto Regional del Suroeste (ASURO) y otra desde esa instalación hacia Barahona, además de tres tanques con capacidad de 1.3 millones de galones cada uno.
La intervención también alcanzará los sistemas de distribución existentes. Entre las obras figuran la reconstrucción del acueducto Polo-Los Arroyos, en Barahona, y la ampliación del acueducto de Neiba, en Bahoruco. La ejecución de las instalaciones destinadas al consumo humano será coordinada con el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa).
El componente productivo incluye nuevas obras de irrigación en ambas márgenes del río Yaque del Sur, con el propósito de aprovechar de manera más amplia el recurso almacenado en el embalse para las actividades agrícolas de la zona. A esto se sumarán trabajos orientados a mejorar la protección frente a inundaciones en la cuenca baja.
La infraestructura proyectada incorpora además una central de generación hidroeléctrica de 13.6 megavatios, cuya producción estaría destinada a cubrir parte del consumo energético de las cuatro provincias de la región Enriquillo.
Monte Grande opera desde 2024 y ya aporta beneficios relacionados con el control de inundaciones y el abastecimiento de agua para el ASURO y los sistemas de riego existentes. Sin embargo, Caba Romano explicó que las obras complementarias no contaban con diseños previamente elaborados, por lo que el Gobierno tuvo que contratar su preparación después de la entrada en funcionamiento del embalse.
La presentación reunió a gobernadores, senadores, diputados, alcaldes y representantes del sector agrícola de Barahona, Azua, Bahoruco, Independencia y Pedernales. Para las autoridades regionales, la ampliación de la infraestructura vinculada a Monte Grande representa una oportunidad para extender los beneficios del proyecto más allá de la función original del embalse.
Con estas obras, el objetivo oficial es que Monte Grande funcione como una infraestructura de alcance regional, capaz de integrar agua para consumo humano, producción agrícola, energía y protección contra inundaciones en una zona donde estos recursos tienen un impacto directo sobre el desarrollo económico y las condiciones de vida de la población.








