Para cientos de residentes de Los Frailes, la incertidumbre sobre la propiedad de sus viviendas llegó a su fin este sábado. El presidente Luis Abinader encabezó la entrega de 1,000 certificados de títulos de propiedad, una jornada que forma parte de la estrategia gubernamental para regularizar terrenos ocupados durante décadas y otorgar seguridad jurídica a miles de familias.
La actividad, celebrada en el Centro Educativo Fe y Alegría, benefició de forma directa a unas 4,000 personas, quienes recibieron el documento que acredita legalmente la titularidad de sus inmuebles. El mandatario sostuvo que esta política trasciende la simple entrega de un certificado, al representar un instrumento de estabilidad económica y tranquilidad familiar.
«Este es uno de los actos que más disfruto, porque realmente lleva tranquilidad a la familia», expresó Abinader al dirigirse a los asistentes.
Durante su discurso, el jefe de Estado recordó que numerosos residentes permanecieron durante años sin la certeza legal sobre los terrenos que ocupaban. A su juicio, la regularización constituye un acto de justicia social que reconoce el derecho de quienes han construido allí su vida.
«Los terrenos son para los que los han ocupado por años. Ese es el acto de justicia que tenemos hoy», afirmó.
El gobernante explicó que la obtención del título abre nuevas oportunidades para las familias, ya que facilita el acceso al sistema financiero, permite utilizar la propiedad como garantía para obtener créditos, realizar mejoras en las viviendas o emprender proyectos productivos.
Asimismo, destacó que la formalización incrementa el valor económico de los inmuebles.
«Cuando entraron por esa puerta, la propiedad valía una cantidad; ahora vale dos o hasta tres veces más», señaló, al exhortar a los beneficiarios a preservar ese patrimonio para las futuras generaciones.
La titulación como política de Estado
Abinader informó que su administración ha entregado alrededor de 170,000 títulos de propiedad en distintos puntos del país y aseguró que la meta es ampliar significativamente esa cifra para continuar fortaleciendo la seguridad jurídica de miles de dominicanos.
«Queremos entregar todavía el doble de ellos para que la gente tenga justicia», manifestó.
El director ejecutivo de la Unidad Técnica Ejecutora de Titulación de Terrenos del Estado (UTECT), Duarte Méndez, explicó que esta primera fase en Los Frailes representa un ahorro estimado de RD$80 millones para las familias beneficiadas, debido a que recibieron gratuitamente un documento cuyo costo por la vía privada sería considerable.
Precisó que el proceso requirió intervenir más de 246 mil metros cuadrados, además de superar diversos obstáculos legales y registrales antes de completar la regularización.
Según Méndez, la voluntad política del Gobierno permitió destrabar un proyecto esperado durante décadas por los residentes de la comunidad.
Un documento que cambia el futuro
En representación de las familias beneficiadas, Polonia de la Cruz aseguró que el valor del título trasciende el aspecto legal y simboliza estabilidad para quienes durante años vivieron sin la certeza de ser propietarios de sus hogares.
«Un título de propiedad no es un simple pedazo de papel; es la tranquilidad de saber que el techo que nos cobija es cien por ciento nuestro, que nadie nos lo puede quitar y que les dejamos un patrimonio seguro a nuestros hijos y nietos. Es devolvernos la dignidad», expresó.
La ceremonia también contó con la bendición del diácono Otilio Rodríguez y la participación de autoridades nacionales y municipales, entre ellas la gobernadora de Santo Domingo, Lucrecia Santana; el director de Bienes Nacionales, Rafael Burgos; el alcalde de Santo Domingo Este, Dio Astacio; el director del Instituto Agrario Dominicano, Darío Castillo; el director de Catastro Nacional, Héctor Mirambeaux, además de legisladores de la provincia.
Con esta nueva entrega, el Gobierno busca consolidar la titulación de terrenos como una política pública permanente, orientada a fortalecer el patrimonio familiar, impulsar la inclusión financiera y reducir la informalidad en la tenencia de la tierra.








