La música volvió a ocupar un lugar central en la despedida de Alex Bueno. En un ambiente marcado por el recogimiento y la emoción, familiares, colegas, figuras del arte y cientos de admiradores se reunieron este lunes en el lobby del Teatro Nacional Eduardo Brito para rendir homenaje al cantante, cuya trayectoria dejó una huella profunda en el merengue, la bachata y la música popular dominicana.
Uno de los instantes más conmovedores de la ceremonia se produjo cuando el piano comenzó a interpretar «Qué cara más bonita», una de las composiciones más representativas del repertorio del artista. La interpretación provocó un prolongado silencio entre los asistentes, mientras muchos no pudieron contener las lágrimas al recordar la voz que durante décadas acompañó celebraciones, historias de amor y momentos importantes para varias generaciones de dominicanos.
El homenaje fue concebido como un recorrido por la vida artística del intérprete. La programación inició a las 9:00 de la mañana con la bienvenida del comunicador Michael Miguel Holguín y la apertura musical a cargo del pianista Darys Contreras. Posteriormente, representantes de la Sociedad Dominicana de Artistas Intérpretes y Ejecutantes (Sodaie) y de la Sociedad General de Autores, Compositores y Editores Dominicanos (Sgacedom) recibieron el féretro, mientras el músico Ramón Orlando ofreció un mensaje en representación de la comunidad artística, acompañado de una oración en memoria de su colega.
A lo largo de la jornada también fueron programadas guardias de honor encabezadas por el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, junto a autoridades del Teatro Nacional, legisladores, representantes de entidades culturales como Acroarte y Adopae, así como empresarios de la industria discográfica. El acto incluyó espacios para que el público pudiera acercarse al féretro y despedirse personalmente del cantante, además de una oración dirigida por un sacerdote de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).
La ceremonia concluirá con un mensaje de agradecimiento de Paula Bueno, hermana del artista, antes del traslado de sus restos hacia San José de las Matas, provincia Santiago, donde recibirá cristiana sepultura. Con este homenaje culmina una de las despedidas más significativas que ha vivido la música dominicana en los últimos años, reflejo del reconocimiento que Alex Bueno alcanzó por una carrera de más de cuatro décadas y un repertorio que continúa formando parte de la memoria colectiva del país.








