La Federación Nacional de Motoconchistas (Fenamoto) rechazó de manera enérgica la agresión que provocó la muerte del chofer Deivy Abreu Quezada, calificando el hecho como un acto de vandalismo que no representa los valores del sector. La organización instó a las autoridades a profundizar las investigaciones y someter a la justicia a todos los responsables.
El presidente del gremio, Oscar Almánzar, aseguró que ese tipo de conducta no forma parte de la formación que reciben sus afiliados y afirmó que muchos de los involucrados no pertenecen a estructuras organizadas. En ese sentido, defendió que la mayoría de los motoconchistas son trabajadores que buscan el sustento diario de sus familias y no deben ser señalados por acciones aisladas.
Fenamoto también lamentó el nivel de violencia evidenciado en el caso y llamó a erradicar este tipo de prácticas dentro del transporte en motocicleta. La entidad anunció que ofrecerá más detalles en una rueda de prensa, mientras reiteró su exigencia de que el crimen no quede impune y se apliquen sanciones ejemplares.








