El presidente de la Confederación Nacional de Unidad Sindical, Rafael Pepe Abreu, calificó como desfasadas las recientes declaraciones del presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, sobre las razones por las cuales no se aprobó la reforma al Código Laboral en la pasada legislatura. Abreu sostuvo que no fue por desacuerdos entre empresarios y sindicatos, sino por presiones del sector empresarial para modificar temas que no lograron consenso en el diálogo tripartito.
El dirigente sindical reiteró que el movimiento obrero no acepta cambios en la cesantía y que ese punto quedó expresamente fuera del proyecto sometido al Congreso, tras más de dos años de conversaciones y más de un centenar de reuniones en el Ministerio de Trabajo. Afirmó que, de haberse conocido la reforma tal como fue enviada por el Poder Ejecutivo, el debate se habría centrado en mejorar aspectos técnicos y no en reabrir temas ya excluidos por falta de acuerdo.
Abreu advirtió que una modificación “irresponsable” del Código Laboral afectaría a más de dos millones de trabajadores, incluidos los informales, y pidió a los legisladores mantener el marco legal vigente si no existe consenso real. “Antes de dañar el Código, mejor dejarlo como está”, enfatizó, al recordar que este estatuto ha estado en vigor por más de tres décadas en un período en el que el país ha experimentado crecimiento económico.








