La reubicación de las familias que por décadas vivieron debajo del Puente Francisco del Rosario Sánchez, conocido como el “Puente de la 17”, avanza bajo la supervisión de la Unidad Ejecutora para la Readecuación de Barrios y Entornos (Urbe). Aunque varios beneficiarios recibieron apoyo logístico y económico, muchos califican el proceso como una acción forzada, asegurando que los montos otorgados no alcanzan para adquirir viviendas en mejores condiciones. En algunos casos, las familias se han visto obligadas a endeudarse para completar la compra de un nuevo hogar.
Entre las historias destaca la de Juan Carlos, quien tras 43 años en el lugar recibió RD$750,000, aunque tuvo que sumar un préstamo para mejorar su vivienda. Otros, como su hermana Annerys Tavares y Yissel Estrella, denunciaron que lo recibido no les permite acceder a una casa digna o que todavía esperan la compensación prometida desde hace años. En tanto, residentes como Martínez Medina Ferreras se resisten a firmar acuerdos al considerar que la oferta oficial no cubre el verdadero valor de sus hogares.
Las autoridades informaron que cada familia es trasladada con servicio de mudanza y transporte, y que las estructuras desocupadas son demolidas de inmediato por el Ministerio de Obras Públicas. Aunque aún no se ha definido el uso final del espacio liberado, se anunció que en octubre se entregará un nuevo destacamento policial en la zona. Mientras tanto, persisten la incertidumbre y el malestar entre las familias que consideran que la compensación económica no corresponde a una verdadera mejora de vivienda.








