DENVER.- Yaxel Lendeborg convirtió su cuarto partido en la NBA en una actuación de alto impacto: anotó 31 puntos, capturó 12 rebotes y repartió seis asistencias para conducir a los Golden State Warriors a una victoria de 134-114 sobre los Denver Nuggets, resultado que puso fin al inicio de temporada de tres derrotas consecutivas del equipo.
El novato alcanzó los 87 puntos en sus primeros cuatro encuentros, la mayor producción de un jugador de primer año de Golden State en ese tramo desde Wilt Chamberlain en 1959. Con su actuación del lunes, también registró una combinación de al menos 30 puntos, 10 rebotes y cinco asistencias, una marca que, según los datos citados en el reporte, no lograba un novato de los Warriors desde Stephen Curry en 2010.
A sus 24 años, Lendeborg ha comenzado su carrera profesional con números que superan las expectativas de la organización. La ausencia de Jimmy Butler y Moses Moody, ambos lesionados y en proceso de rehabilitación, le ha abierto espacio en la rotación, oportunidad que ha aprovechado con una producción ofensiva destacada.
El entrenador Steve Kerr resaltó la fortaleza física y la habilidad del jugador para imponerse ante sus defensores. Draymond Green también destacó su capacidad para competir en una liga exigente, independientemente de la edad.
Lendeborg reconoció que sus propias cifras lo sorprendieron, especialmente los 13 tiros libres que lanzó durante el encuentro. Aunque falló siete de sus ocho intentos desde la línea de tres puntos, encontró otras vías para producir, atacando el aro con penetraciones ante distintos defensores de Denver.
Golden State construyó buena parte de su ventaja sin depender de una actuación ofensiva intensa de Curry durante la primera mitad. El base apenas intentó un lanzamiento antes del descanso, un triple que convirtió, mientras Lendeborg sumaba 15 puntos y los suplentes veteranos aportaban seis triples para mantener a los Warriors arriba por cuatro unidades.
Curry cambió el ritmo en el tercer período, cuando encestó sus siete intentos de campo. Terminó con 24 puntos y un registro perfecto de ocho aciertos en ocho lanzamientos, una actuación poco habitual incluso en su extensa trayectoria. Sin embargo, Golden State mantuvo el control colectivo: superó a Denver por siete puntos durante los 27 minutos que Curry estuvo en cancha y por 13 en los 21 minutos que descansó.
Brandin Podziemski también contribuyó al triunfo con 18 puntos, siete rebotes y cinco asistencias. En el último cuarto, mientras Curry y Green permanecían en el banquillo, Lendeborg y Podziemski ayudaron a cerrar el partido.
El novato participó directamente en varias jugadas decisivas, incluida una asistencia para un triple de Al Horford, un alley-oop durante una transición y otro pase que terminó en un triple de Gui Santos. Su capacidad para combinar penetración y distribución permitió a Golden State ampliar la diferencia sin necesitar el regreso de sus principales veteranos en los minutos finales.
Para Denver, la derrota dejó un balance de una victoria y dos reveses. La caída llegó después de un triunfo en tiempo extra ante los New Orleans Pelicans que estuvo marcado por los abucheos de parte de la afición local. Tras aquel encuentro, Nikola Jokic había cuestionado a los seguidores que expresaron su descontento.
Después de perder ante Golden State, el pívot serbio mantuvo su postura y afirmó que quienes abuchearon no eran verdaderos aficionados del equipo.
Mientras los Nuggets intentaban buscar otra remontada, Lendeborg contribuyó a cerrar cualquier posibilidad de reacción y reforzó la impresión que ha dejado en sus primeros partidos. Kerr consideró que su combinación de fuerza, capacidad para atacar el aro y visión de juego puede convertirlo en un jugador determinante para los Warriors.








