LA ROMANA.- Una labor colectiva desde el montículo, respaldada por la defensa y el bateo oportuno, permitió a los Tigres del Licey vencer 3-0 a los Toros del Este y completar un histórico juego sin hit ni carrera el miércoles en el estadio Francisco Micheli.
El dirigente azul, Gilbert Gómez, atribuyó el resultado a la actuación integral de sus jugadores y resaltó especialmente una intervención defensiva de Cristian Adames, que consideró determinante para preservar la hazaña.
“Creo que fue una actuación completa, pitcheo, defensa, ese jugadón de Adame para preservar el no-hitter, el bateo oportuno. Estas son cosas que no se ven mucho”, expresó Gómez.
La proeza se construyó con el aporte de siete lanzadores. El debutante Luis Gil abrió el encuentro y trabajó dos entradas y un tercio sin permitir anotaciones. Randell Clemente lo relevó durante dos tercios de entrada, seguido por Alexander Cornielle, quien lanzó dos episodios.
Michael Arias, Luis Frías y Wander Suero aportaron una entrada cada uno antes de que el cerrador Jean Carlos Mejía completara el último episodio para asegurar la victoria sin permitir imparables ni carreras.
Gómez destacó que la combinación de dominio desde el montículo, solidez defensiva y producción ofensiva en los momentos necesarios hizo posible una actuación poco habitual en el béisbol profesional.
El resultado también tiene un lugar especial en la historia de la franquicia. El antecedente del conjunto azul se remonta al 29 de mayo de 1954, cuando Diómedes “Guayubín” Olivo lanzó el primer juego sin hit en la historia de la Liga Dominicana de Béisbol y de los Tigres del Licey, frente a los Leones del Escogido.
Con la victoria por blanqueada ante los Toros, el equipo capitalino sumó otra actuación memorable a su trayectoria, en una noche en la que el esfuerzo de todo el cuerpo de lanzadores y el respaldo defensivo resultaron decisivos.







