El Vaticano reconoció que la Iglesia Católica ha descuidado gravemente a las víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros del clero, según el segundo informe anual de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores. El documento advierte que muchas diócesis todavía presentan una “resistencia cultural” que obstaculiza la lucha contra la violencia y revela que las víctimas continúan sufriendo represalias y presiones incluso décadas después de denunciar los hechos.
El informe, elaborado con el testimonio directo de 40 víctimas, pide a la Iglesia aplicar medidas concretas de reparación, como disculpas públicas, acompañamiento psicológico e indemnizaciones económicas, además de comunicar abiertamente las razones de la destitución de sacerdotes involucrados en abusos. También critica duramente a Italia, señalando su falta de cooperación en los procesos de investigación, y alerta sobre la persistencia de una “cultura del silencio” que encubre estos casos en diversas regiones del mundo.
La comisión, creada por el papa Francisco en 2014 e integrada en la Curia romana en 2022, busca transformar la respuesta institucional ante estos crímenes. Su nuevo presidente, el arzobispo francés Thibault Verny, afirmó que la Iglesia debe asumir su responsabilidad sin “estar constantemente a la defensiva”. A pesar de los avances logrados en la última década, el Vaticano enfrenta aún grandes desafíos para erradicar la impunidad y garantizar justicia a las víctimas.








