El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, solicitó la renuncia del jefe del Estado Mayor del Ejército, Randy George, según confirmaron fuentes gubernamentales. La medida se produce en un contexto de reestructuración en la cúpula militar, mientras el país mantiene un conflicto activo con Irán que ya supera un mes.
George, con una trayectoria de casi 40 años en las Fuerzas Armadas y experiencia en Irak y Afganistán, ocupaba el principal cargo administrativo del Ejército de Tierra, encargado de ejecutar las directrices del presidente y del Pentágono. Su salida se suma a una serie de destituciones y retiros recientes de altos oficiales, incluyendo posiciones clave en la Armada, la Fuerza Aérea y organismos de seguridad.
Desde el Gobierno se ha defendido que estos cambios responden a la potestad del presidente de seleccionar su equipo de liderazgo. Sin embargo, legisladores del Partido Demócrata han manifestado preocupación ante lo que consideran una posible politización de las fuerzas armadas, tradicionalmente caracterizadas por su neutralidad institucional.








