SANTO DOMINGO.- Más de 800 fundas de residuos sólidos, equivalentes a unas 4,435 libras de basura, fueron retiradas de la cañada Arroyo Manzano, en las proximidades del puente de la avenida Jacobo Majluta, durante una intervención coordinada por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
La acumulación había generado preocupación por su proximidad al cauce y a las infraestructuras ubicadas en el entorno. La situación llegó a conocimiento del Ministerio a través de una alerta difundida en redes sociales, tras lo cual técnicos realizaron un levantamiento para verificar las condiciones del lugar y organizar la respuesta.
El saneamiento se ejecutó en dos jornadas. El jueves fueron extraídas 470 fundas y más de 2,000 libras de desechos, mientras que este viernes los equipos continuaron con otras 340 fundas aproximadamente, superando así las 800 unidades retiradas durante la intervención.
La dimensión del operativo requirió la participación de varias instituciones. Medio Ambiente movilizó dos brigadas compuestas por 20 personas, mientras el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones y el Jardín Botánico Nacional aportaron personal y equipos. El Ayuntamiento del Distrito Nacional facilitó los camiones utilizados para transportar los residuos fuera del área.
Obras Públicas ya había intervenido el punto durante los tres días anteriores, con un promedio de 35 fundas recolectadas diariamente. La incorporación de nuevas brigadas y equipos permitió ampliar la capacidad de limpieza y acelerar la recuperación del espacio.
Más allá de la limpieza puntual, la preocupación ambiental está relacionada con el efecto que estos desechos pueden producir sobre el flujo natural del agua. La basura acumulada en una cañada puede obstruir el cauce y aumentar el riesgo de desbordamientos e inundaciones, especialmente durante episodios de lluvias intensas.
El director provincial de Medio Ambiente en el Distrito Nacional, Joel E. Feliz Ledesma, acompañó los trabajos realizados por las distintas instituciones. El Ministerio aclaró que la recolección habitual de residuos sólidos urbanos corresponde a los gobiernos locales, aunque decidió coordinar esta acción debido al impacto que la acumulación estaba generando sobre el cauce y su entorno.
El caso también evidencia un problema que trasciende la capacidad de respuesta de los operativos públicos: el vertido irregular de basura en cañadas, ríos y otros espacios termina trasladando los residuos hacia sistemas naturales de drenaje y puede convertir estos puntos en focos de contaminación y vulnerabilidad ante las lluvias.
Medio Ambiente llamó a la ciudadanía a utilizar los mecanismos establecidos para disponer de los residuos y reportar situaciones ambientales mediante Línea Verde y los canales institucionales. La recuperación de la cañada dependerá no solo de estas jornadas de limpieza, sino también de evitar que el lugar vuelva a convertirse en un punto de vertido irregular.








