SAN FRANCISCO DE MACORÍS.- La transformación de los vertederos a cielo abierto en sistemas modernos de tratamiento y aprovechamiento de desechos es uno de los desafíos ambientales que enfrenta República Dominicana, debido a su relación con la contaminación y las emisiones de gases de efecto invernadero. En ese contexto, Max Puig, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), destacó el modelo de gestión de residuos que opera en esta ciudad.
La planta de Móvil Soluciones Ambientales recibe desechos de distintas localidades del Nordeste, entre ellas San Francisco de Macorís, Moca, Tenares y Samaná, y reporta un procesamiento de entre 600 y 650 toneladas diarias.
Durante un recorrido por las instalaciones, Puig valoró la incorporación de procesos que permiten clasificar y recuperar materiales reciclables, valorizar residuos, tratar lixiviados y manejar de manera especializada los desechos peligrosos. Estas operaciones buscan reducir el volumen de basura que termina en disposición final y facilitar que determinados materiales vuelvan a incorporarse a los procesos productivos.
El funcionario planteó que este tipo de infraestructura debe extenderse a otras regiones del país como parte de una estrategia que combine la protección ambiental con la economía circular. A su juicio, mejorar la gestión de los residuos es una herramienta importante para disminuir las emisiones contaminantes y reducir los riesgos que afectan al suelo y los recursos hídricos.
Uno de los aspectos señalados por Puig es la generación de metano, un gas de efecto invernadero que se produce cuando la materia orgánica se descompone en condiciones inadecuadas. La reducción de esos impactos requiere, sostuvo, integrar el tratamiento de los desechos a las políticas nacionales de mitigación del cambio climático.
La expansión de estas soluciones también demanda tecnologías apropiadas, participación de los gobiernos locales y mecanismos que permitan sostener una gestión eficiente a largo plazo. El objetivo es avanzar desde la disposición tradicional de la basura hacia sistemas capaces de recuperar recursos, tratar los residuos y controlar los impactos ambientales.
Marco legal para nuevas infraestructuras
El desarrollo de plantas de valorización cuenta con respaldo en la Ley 98-25, promulgada en diciembre de 2025 para modificar la Ley 225-20 sobre Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos. La reforma incorporó las plantas de valorización y los proyectos integrados, que reúnen instalaciones de tratamiento y disposición final dentro de un mismo recinto.
Este marco busca facilitar alternativas para mejorar el manejo de los residuos sólidos y promover un modelo que aproveche los materiales recuperables, en lugar de depender exclusivamente de su eliminación.
Puig vinculó estas iniciativas con los esfuerzos nacionales para fomentar la economía circular y fortalecer la resiliencia frente al cambio climático. El modelo de San Francisco de Macorís fue presentado como una experiencia que puede contribuir a esos objetivos, aunque su extensión a otras zonas dependerá del impulso de nuevas infraestructuras y de la coordinación entre los actores involucrados.
En la visita participaron Bradley Wayne Godfrey, director de Ingeniería de Móvil Soluciones Ambientales; Oscar Villanueva, presidente del Consejo de Administración y socio de la empresa, y Lister de León, gerente general.
Por el CNCCMC acompañaron a Puig Rodrigo Fincheira, asesor de Relaciones Interinstitucionales, así como Shakira Jiménez y Diana Guerrero, analistas de Mitigación.








