
La discusión sobre la reducción de la semana laboral vuelve a ocupar espacio en la agenda pública luego de que el ministro de Trabajo, Eddy Olivares, retomara la propuesta de disminuir la jornada de 44 a 36 horas semanales sin afectar el salario de los empleados.
La iniciativa ya había sido planteada en 2024 bajo un plan piloto voluntario impulsado por el Ministerio de Trabajo, con una duración de seis meses. En ese momento, se buscaba medir si una reducción de horas podía traducirse en mayor productividad y mejor desempeño. Sin embargo, los resultados oficiales de esa experiencia no fueron divulgados.
Ahora, el tema resurge con un enfoque más amplio. Durante una entrevista en el programa “El Despertador”, transmitido por Color Visión, Olivares defendió la medida como una apuesta estratégica en favor del capital humano.
Más productividad con menos horas
El ministro explicó que una jornada más corta puede incentivar a los trabajadores a concentrar su esfuerzo dentro del horario establecido, generando beneficios tanto para la empresa como para el empleado.
Según su planteamiento, el modelo no solo mejoraría el equilibrio entre la vida laboral y personal, sino que también podría reducir costos operativos y elevar el rendimiento empresarial.
Olivares sostuvo que la tendencia mundial apunta hacia esquemas laborales más flexibles y recordó que en otros países de América Latina se exploran mecanismos similares. Además, señaló que algunas empresas ya aplican fórmulas de redistribución horaria, extendiendo jornadas de lunes a viernes para evitar el trabajo los sábados.
Participación voluntaria
Aunque no ofreció detalles sobre fechas de implementación ni duración, adelantó que el nuevo esquema sería más amplio que el piloto anterior y mantendría carácter voluntario para las empresas interesadas.
Posteriormente, se analizarían los resultados para determinar su impacto en productividad, compromiso laboral y rentabilidad.
“El mundo cambió”, afirmó el funcionario, al destacar que las nuevas condiciones del mercado laboral obligan a repensar los modelos tradicionales de trabajo y colocar al país dentro del debate global sobre la jornada reducida.








