La muerte de un bebé de cuatro meses mientras permanecía bajo el cuidado de una guardería en Santo Domingo Este ha generado interrogantes sobre las circunstancias en que ocurrió el hecho y motivó a su madre a solicitar una investigación que permita esclarecer el caso y determinar posibles responsabilidades.
Carol Torres denunció que el pasado jueves 2 dejó a su hijo en la guardería Casilda’s Daycare, ubicada en el residencial Los Maestros, en la autopista de San Isidro, alrededor de las 6:30 de la mañana. Según relató, el niño se encontraba en buen estado de salud al momento de ingresarlo al centro infantil.
La madre explicó que cerca de las 9:38 de la mañana se comunicó con el personal de la guardería para conocer cómo se encontraba el menor y recibió la respuesta de que estaba dormido y que había ingerido su leche con normalidad. No obstante, poco antes del mediodía recibió otra llamada en la que le informaron que el bebé había presentado dificultades respiratorias y que había sido trasladado de emergencia a un centro médico. Al llegar al lugar, aseguró, su hijo ya había fallecido.
Torres afirmó que inicialmente recibió la versión de que el niño se habría asfixiado, aunque sostiene que no encontró evidencias que respaldaran esa explicación. Además, denunció que aún no ha tenido acceso a las grabaciones de las cámaras de seguridad del establecimiento, pese a que, según indicó, se le aseguró que ese material estaría disponible para esclarecer lo ocurrido.
El certificado de defunción establece como causa del fallecimiento una hemorragia cerebral y un trauma contuso, elementos que forman parte de la información que ahora deberá ser evaluada por las autoridades competentes dentro del proceso de investigación.
Tras hacerse pública la denuncia a través de redes sociales, representantes de distintos medios acudieron al centro infantil en busca de una reacción oficial. Sin embargo, ningún responsable de la guardería ofreció declaraciones presenciales. Posteriormente, Casilda’s Daycare difundió un comunicado dirigido a las familias en el que aseguró mantener una política de transparencia y plena colaboración con las autoridades, al tiempo que rechazó versiones que calificó como falsas sobre el caso.
En ese documento, la administración del centro indicó que las instalaciones cuentan con cámaras de seguridad con audio y video y aseguró que ese material permitirá establecer objetivamente lo sucedido. También afirmó que no ocultará información que pueda contribuir al esclarecimiento de los hechos.
Hasta el momento, las autoridades no han informado públicamente sobre la apertura de una investigación formal ni han ofrecido detalles adicionales sobre el proceso. Mientras tanto, residentes del sector manifestaron sorpresa por lo ocurrido, al señalar que el caso comenzó a conocerse ampliamente luego de la denuncia realizada por la madre en plataformas digitales.








