La evolución del conflicto en Oriente Medio seguirá siendo determinante para el comportamiento del mercado energético mundial, según estimó Ígor Sechin, director ejecutivo de la petrolera rusa Rosneft, quien proyectó que el precio del petróleo podría situarse entre 95 y 96 dólares por barril si se restablecen las condiciones normales de navegación en el estrecho de Ormuz.
Durante una intervención en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, el ejecutivo señaló que la recuperación del mercado requeriría varios meses antes de reflejarse plenamente en los precios internacionales del crudo.
De acuerdo con sus previsiones, una vez eliminadas las restricciones actuales y estabilizada la situación en la región, el mercado necesitaría aproximadamente medio año para recuperar una tendencia favorable. Posteriormente, estimó que el valor del barril podría ubicarse entre 80 y 85 dólares en el transcurso del próximo año.
Sechin también planteó un escenario alternativo vinculado a las exportaciones energéticas rusas. A su juicio, si los cerca de siete millones de barriles de petróleo que Rusia destina diariamente a los mercados internacionales fueran objeto de nuevas restricciones derivadas de la guerra en Ucrania, el impacto sobre la oferta global podría disparar los precios hasta niveles cercanos a los 250 dólares por barril.
Las declaraciones se producen en un contexto de alta volatilidad en los mercados energéticos, marcado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y las sanciones que afectan al sector petrolero ruso.
Esta semana, el presidente ruso, Vladímir Putin, reconoció que el aumento de los precios del petróleo ha generado beneficios para la economía de su país. No obstante, afirmó que Moscú apuesta por una solución rápida a las tensiones regionales y expresó su interés en que la situación en Oriente Medio encuentre una salida negociada.
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos estratégicos más importantes para el comercio mundial de petróleo, debido a que por esa vía transita una parte significativa del crudo exportado desde los países productores del Golfo Pérsico.








