El papa León XIV advirtió que la guerra “vuelve a estar de moda” y que el uso de la fuerza gana terreno frente al diálogo en la política internacional, durante un discurso dirigido al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede. El pontífice lamentó el debilitamiento del multilateralismo y criticó una “diplomacia de la fuerza” que, a su juicio, pone en peligro el orden internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial.
El jefe de la Iglesia católica expresó preocupación por los conflictos armados en Europa del Este y Medio Oriente, así como por el aumento de la violencia contra la población civil palestina en Cisjordania. Reiteró el respaldo del Vaticano a la creación de un Estado palestino y denunció que la paz ya no se busca como un bien en sí mismo, sino como una herramienta para imponer dominio mediante las armas.
De manera particular, León XIV manifestó inquietud por la escalada de tensiones en el mar Caribe y la costa pacífica americana, al referirse a la situación en Venezuela y al incremento de acciones militares en la región. El papa llamó a respetar la voluntad popular, proteger los derechos humanos y frenar el entusiasmo bélico, al tiempo que condenó otras problemáticas globales como la persecución religiosa, la violencia social y el impacto de las drogas en la juventud.








